miércoles, 25 de julio de 2018

LA CONVERSIÓN DEL PROFETA MOISÉS, DE POLITEÍSTA A MONOTEÍSTA


Por: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia


La civilización occidental, con una pronunciada influencia del judaísmo, el cristianismo y el Islam[1], religiones que cuentan con gran número de adeptos, Moisés aparece como profeta y legislador cuyas actuaciones están escritas en uno de los libros del Antiguo Testamento, el Éxodo. Criado y educado en la corte de los faraones egipcios, cuentan las sagradas escrituras que cierto día observando el trabajo de los esclavos hebreos y viendo la brutalidad con que eran tratados, Moisés acabó con la vida del egipcio maltratador, razón por la cual tuvo que huir de Egipto por las molestias que su acto produjo en la corte del Faraón.

Se refugió en la región de Madián, tierra de pastores, donde se casó con Séfora, la hija mayor de Jetró[2]. En esa región vivió como pastor durante 40 años; cierto día pastoreando el rebaño hacia el monte Horeb, vio una zarza ardiendo sin consumirse, que de acuerdo a la cita bíblica Éxodo 3:5-14, a la letra dice:

“No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. [...] Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. [...] Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias. Por eso he descendido para librarlos de manos de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel [...] Ven, por tanto, ahora, y te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel. [...] "Yo soy el que soy".

A pesar de la negativa de Moisés para cumplir semejante encargo, Dios le ofrece todo su apoyo para cumplir con éxito su misión. Bajo esas condiciones, Moisés inicia su gesta libertadora de la esclavitud egipcia hacia la tierra prometida, bajo la infame presión del ejército del faraón Ramsés II.

¿Pero, qué nos lleva a concluir que Moisés y el pueblo hebreo, se mantenían bajo la influencia de las enseñanzas politeístas? Nos apoyamos en la siguiente cita que encontramos en Éxodo 15:11:

¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?
¿Quién como tú, magnífico en santidad,
terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

No es de extrañar que entre los mismos hebreos se diera el culto a varios dioses, teniendo en cuenta que muchas veces fueron sojuzgados por pueblos que profesaban el politeísmo[3], y dichas costumbres fueron asimiladas por la gran mayoría. Esa es la razón por la cual Yavhe exhorta a su pueblo a mantener la unicidad en Dios.

Moisés, mensajero del Maestro Jesús, recibió el encargo de llevar a su pueblo hasta la tierra prometida, tarea nada fácil ante un pueblo indómito y contaminado por las creencias paganas. Acudiendo a citas que reafirmen la idea central de nuestro artículo, en Éxodo, cap. 20:2-3, encontramos: “Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí”; aquí se pone de manifiesto la existencia de otros dioses ajenos a la concepción monoteísta de la divinidad. Igualmente en Deuteronomio cap. 6:4, leemos, “Escucha, oh Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”, en esta se establece la obligación de seguir a una sola divinidad. Más contundente aún, es el versículo de Isaías cap. 44:6 que dice: “Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios”, donde se patentiza la necesidad del culto a un solo Dios.

Para Emmanuel, guía espiritual del médium Francisco Cándido Xavier, “la misión de Moisés fue tornar accesibles al sentimiento popular las grandes lecciones que los demás iniciados eran compelidos a ocultar. Y, de hecho, en el seno de las grandes figuras de la antigüedad, se destaca su figura como el primero en rasgar la cortina que pesa sobre los más elevados conocimientos, filtrando la luz de la verdad religiosa para el alma simple y generosa del pueblo[4]”.

Antes de la llegada de Cristo, ya el pueblo hebreo había asimilado la concepción monoteísta, no en vano Dios les transmitió su Ley, a través de Moisés en el Monte Sinaí y “de ese pequeño foco salió la luz destinada a esparcirse por todo el mundo, a triunfar sobre el paganismo y a dar a Abraham una posteridad espiritual “tan numerosa como las estrellas del firmamento [5]”.


[1] Estas son las tres grandes religiones de occidente, entre las cuales existen muchas semejanzas y particularmente con la presencia del profeta Moisés, el cual es reconocido por el Islam con el nombre de Musa.
[2] Jetró, también conocido como Reuel o Hobab, era sacerdote de Madián.
[3] Entre estos pueblos podemos nombrar asirios, babilonios, egipcios, romanos, etc.
[4] Chico Xavier/Emmanuel, El pueblo de Israel, en: A camino de la luz, Mensaje Fraternal, 2007.
[5] Allan Kardec, El Evangelio según el Espiritismo, Cap. XVIII, Muchos son los llamados y pocos los escogidos, Parábola del festín de las bodas. CEA, 2014.

domingo, 15 de julio de 2018

CUANDO LA VIOLENCIA IRRUMPE EN NUESTRA COTIDIANIDAD

Por: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

Vivimos en nuestro país días aciagos, marcados por la acción persistente de la violencia. Las crónicas judiciales de los diarios regionales anuncian, casi como un réquiem cotidiano, la actividad delincuencial que azota a los ciudadanos de bien, manteniendo en vilo a una sociedad que no halla salida a semejante laberinto de dolor e inseguridad.

Innumerables preguntas quedan sin respuesta ante el clamor de la ciudadanía que implora soluciones a las autoridades, mientras se agudiza esta profunda crisis de valores que corroe las bases de la sociedad. En vano, sociólogos, políticos y periodistas ensayan teorías que pretenden justificar la violencia que se ensaña contra el ciudadano indefenso. Algunos arguyen que la criminalidad es consecuencia lógica de la crisis económica que azota nuestros tiempos, buscando en las carencias materiales la raíz de los impulsos violentos.

En medio de esta realidad, Colombia ha promulgado una nueva Ley de Seguridad Ciudadana, destinada a disminuir los índices de criminalidad urbana. Sin embargo, en este país de realidades complejas, donde “hecha la ley, hecha la trampa”, los antisociales y, en particular, ciertos abogados defensores, encuentran resquicios legales para devolver rápidamente a las calles a quienes, sin el menor remordimiento, retoman su camino delictivo.

Desde el conocimiento espírita, buscamos ofrecer luces de entendimiento ante la dinámica de este fenómeno violento que asola nuestras ciudades y del que participan, cada vez más, jóvenes casi salidos de la adolescencia, que con severidad atentan contra la vida de quienes se interponen en sus fechorías.

La mentora espiritual Joanna de Ángelis, en su obra Adolescencia y Vida, nos recuerda que ya Aristóteles, tres siglos antes de Cristo, describía a los adolescentes como impetuosos e irascibles, propensos a la irritabilidad y al impulso sin control. Platón, por su parte, desaconsejaba el uso de bebidas alcohólicas antes de los dieciocho años, temeroso de “añadir fuego al fuego” en estos jóvenes tan fácilmente excitables.

Si a esta naturaleza juvenil le sumamos, según revelaciones de diversas fuentes espirituales, que nos hallamos en el advenimiento de una nueva era en la humanidad, comprendemos que abismos y tinieblas (las fajas más inferiores de la espiritualidad) se están limpiando, trayendo a la carne innumerables espíritus comprometidos moralmente, que desde temprana edad se ven arrastrados hacia las filas de la violencia, favorecidos por una deficiente educación en el hogar. Y como bien afirma Joanna de Ángelis, “el hogar es la mejor escuela educativa, la más eficiente, porque las lecciones allí suministradas son vivas e impresionables, cargadas de emoción y fuerza”.

Amplía aún más este concepto cuando asegura: “La familia equilibrada, estructurada con respeto y amor, es fundamental para una sociedad justa y feliz.

Lamentablemente, eso no es lo que ocurre, y de ahí resulta una sociedad juvenil desorganizada, agresiva, cínica o depresiva, que deambula por los oscuros caminos de las drogas, la violencia, el crimen y el desvarío sexual[1]”.

Bittencourt Sampaio refuerza esta visión, recordándonos que: “Viven hoy en la Tierra un mayor número de Espíritus encarnados que la totalidad de su población desde el inicio de la vida planetaria. Hasta 1825, mil millones de criaturas humanas se encontraban encarnadas; hasta 1925, la suma alcanzó dos mil millones, y actualmente pasa de tres mil millones. Este hecho señala la magnitud de vuestra época, pues en estos días, epílogo de un ciclo planetario, se limpian los umbrales de la espiritualidad inferior, reformándose los museos de sufrimientos purgatoriales, forjados a través de innumerables milenios…[2]”.

Pero ¿Qué puede hacer el ciudadano honrado que, día tras día, trabaja para suplir sus necesidades, mientras no logra comprender cómo existen seres que desprecian tanto la vida humana? Debemos aprender a lidiar con el psiquismo violento de estos personajes, que, tarde o temprano, deberán enfrentarse con su propia conciencia, padeciendo la angustia y el remordimiento por el mal practicado, atravesando rescates dolorosos en el momento oportuno.

Es por ello que hemos de aprender a afrontar este fenómeno social con serenidad y conciencia, pues en cualquier instante podríamos convertirnos en víctimas de un atraco callejero. ¿Cuál sería nuestra actitud ante semejante atropello? ¿Nos resistiríamos? ¿Increparíamos al delincuente? ¿O adoptaríamos una actitud de serenidad para proteger la vida, aún a costa de lo material?

Enfrentar con violencia al violento ha costado la vida de muchos de manera miserable. Esta reacción suele ser expresión de un orgullo aún latente que nos impide aceptar ser humillados por quienes, utilizando la fuerza, nos obligan a entregar bienes materiales que pueden recuperarse con el tiempo. Jesús de Nazaret, conociendo las flaquezas del alma humana, dejó una enseñanza que aún resuena para quienes aspiramos a ser sus discípulos:

“Al que te golpee en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames” (Lucas 6:29-30).

Sabia enseñanza que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la vivencia evangélica, recordándonos que ningún bien material vale más que la propia vida, y que, al optar por la mansedumbre, nos alineamos con el mensaje de Jesús, avanzando en el camino de la renovación espiritual en medio de una sociedad que, aunque convulsionada, transita hacia la luz.



[1] Juana de Ángelis/Divaldo Pereira Franco. El adolescente ante la familia, Adolescencia y Vida, 1997.

[2] Mostremos al Maestro en nosotros, Seareiros de Volta, Waldo Vieira, FEB, 1966.

jueves, 21 de junio de 2018

POLTERGEIST

El fantasma lanzador de piedras de Tucson
A primeros de septiembre de 1983, empezó una pesadilla para Mr. y Mrs. Berkbigler y sus cinco hijos. Acababan de trasladarse a su grande pero aún no terminada casa en el desierto, cuando grandes piedras empezaron a golpear la estructura cada noche. Las piedras no parecían venir de ninguna parte y ni siquiera la policía podía encontrar al responsable. Dicho en pocas palabras, los Berkbigler eran víctimas de un poltergeist, una especie de duende particularmente enojoso que se divierte apedreando las casas. Los miembros de la familia salían invariablemente para pescar al culpable, pero nunca podían ver a nadie. Los ataques empezaban generalmente entre las 5:30 y las 7:00 de la tarde, cuando volvían a casa del trabajo o del colegio. Las piedras llegaban en breves ráfagas, cesaban y empezaban de nuevo. A veces, la familia oía también misteriosos golpes en las puertas y ventanas.

Los Berkbigler creyeron al principio que un vagabundo era el responsable de aquella trastada, pero Mrs. Berkbigler estaba menos segura de la causa. «Tal vez es un espíritu -dijo al fin a los reporteros del Arizona Daily Star-. Tal vez hemos construido la casa sobre un cementerio sagrado o algo parecido.»

Pronto la prensa local se refirió al problema del «fantasma lanzador de piedras» de los Berkbigler. Durante las semanas siguientes, la policía local visitó la casa y puso un helicóptero de vigilancia para resolver el misterio. Terminaron siendo ellos mismos alcanzados por las piedras, a menudo a plena luz del día, y se mostraron reacios a visitar la finca.

El episodio más espantoso se produjo el domingo 4 de diciembre. Las piedras se habían mostrado activas pero esporádicas durante todo el día, por lo que dos reporteros del Star visitaron la casa para entrevistar a la familia. A las 6:10 de aquella tarde, fueron lanzadas piedras con tanta violencia contra la puerta lateral de la casa que los reporteros no podían salir. El asedio duró dos horas, hasta que la familia llamó al fin a la policía que acompañó a los reporteros lejos de allí.

Lo más chocante era que, para golpear la puerta lateral, las piedras tenían que pasar a través del garaje abierto de la casa. Como aquella tarde había una furgoneta aparcada allí, las piedras tenían que ser lanzadas con extraordinaria puntería a través de un espacio de sesenta centímetros entre el techo del garaje y el de la furgoneta. Sin embargo, el fantasma conseguía esta hazaña sobrehumana sin la menor dificultad.

El caos llegó a su punto culminante el 6 y el 7 de diciembre, cuando docenas de personas se presentaron en la casa para ayudar a la familia a atrapar al culpable. A pesar de la constante vigilancia de la finca, las piedras fueron arrojadas como de costumbre, alcanzando a personas en la noche oscura del desierto con asombrosa habilidad. El improvisado pelotón consiguió arrojar a un intruso de la propiedad, pero éste resultó ser miembro de la oficina del sheriff.

Pero entonces cesó simplemente el lanzamiento de piedras. Los asedios diarios terminaron después de la segunda noche de búsqueda y el caso del misterioso lanzador de piedras de Tucson quedó sin resolver. Y hoy continúa la incógnita.


Tomado del libro: "Un mundo de fenómenos extraños" de Charles Berlitz

miércoles, 6 de junio de 2018

MAGNETISMO PERSONAL DE JESÚS




Jesucristo a su paso por la Tierra, fue la demostración viva del magnetismo personal en su expresión divina. Su presencia era disputada por todos, las multitudes lo acompañaban siempre a los lugares que visitaba, animadas de sincera adoración; muchos le tocaban sus vestidos pues él emanaba una irradiación del más puro amor, de ahí, era posible la cura a muchos enfermos del cuerpo y del alma. Un clima de paz y de serenidad alcanzaba a cuantos buscaban su compañía. Lucas, en el Cap. 6:19, de su Evangelio, da testimonio de este hecho cuando comenta: “Toda la multitud procuraba tocarlo, porque salía de él una virtud que los curaba a todos”.

El hombre podrá batallar por la eclosión plana de sus potencialidades psíquicas, aprovechando la experiencia de los investigadores de la Tierra, pero no se debe olvidar de los ejemplos de Jesús, para alcanzar con armonía y equilibrio su progreso espiritual.

La razón del magnetismo irradiado por Jesús se fundamentaba en el amor que dedicaba a sus semejantes y, también, en las enseñanzas profundas que suministraba a través de su vivencia, de los consejos saludables y las recomendaciones valiosas, buscando impulsar a la criatura hacia Dios.

El magnetismo personal de Jesús hizo que la mujer que sufría de un flujo sanguíneo, hacia doce años, pensara que con sólo tocar su túnica podría quedar curada.

Ese mismo magnetismo hizo que el Centurión de Cafarnaúm juzgase que no era necesario que el Cristo fuera a su casa para curar a su siervo, bastando para ello, una orden a distancia.

María Magdalena, impresionada con el magnetismo personal de Jesús, lo buscó, y se transformó en su más asidua y dedicada seguidora.

Otro personaje que observó el gran magnetismo emanado por Cristo, aún sin conocerlo personalmente, fue Pablo de Tarso. Este Apóstol, pregonó a los humildes y a los potentados, a los plebeyos y a los nobles. Su presencia y la autoridad de sus palabras hicieron que él se destacase a los ojos de todos, como un gigante en el proceso de divulgación del cristianismo naciente.

En Allan Kardec encontramos otro ejemplo del misionero portador de gran magnetismo personal. Codificando una Doctrina nueva, en tiempo relativamente corto, se tornó en su mayor divulgador, atrayendo la atención de gran cantidad de personas de los más variadas estratos sociales.

En el mundo, las personas que intentan atraer a su semejante deben, sobretodo, saber amar.

Aquel que desea influencia legítima en la Tierra debe, primeramente, santificarse por influencia de los Cielos.

BIBLIOGRAFÍA
ü PADRE NUESTRO, lección 110 – Emmanuel
ü EVANGELIO DE  LUCAS

Tomado del libro Curso de mediúmnidad (primer año), de la Federación Espírita de Sao Paulo. 

Traducción al español: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

lunes, 28 de mayo de 2018

POSEÍDA POR EL ESPÍRITU DE JOVEN ASESINADO

Montaje gráfico del autor del Blog.


Giuseppe Verardi tenía diecinueve años cuando su cuerpo fue encontrado debajo del puente que separa la ciudad de Siano y Catanzaro. Solo vestía calzoncillos y camisetas sin mangas, y el resto de su ropa estaba esparcida por todo el lugar. Era un 13 de febrero de 1936. La policía decidió que José se había suicidado. Este veredicto fue recibido con escepticismo por la familia y amigos del chico, que no podían creer que una caída desde diez metros de altura explicase las lesiones del joven.

La muerte del joven era ya historia pasada cuando, el 5 de enero de 1939, una situación extraña tuvo lugar en Siano. Maria Talarico, de diecisiete años, que nunca había conocido a Giuseppe ni a su familia, fue la protagonista de esta historia singular. Estaba pasando el puente con su abuela cuando sufrió un extraña ataque, cayendo de rodillas y delirando. Con la ayuda de su abuela y un amable transeúnte, la llevaron a casa. Pero cuando se recuperó de la crisis ya no era María. Una extraña voz masculina salió de la boca de la niña, que decía ser Giuseppe Verardi. El inquieto espíritu de Guiuseppe tomó el control total de María y llegó al extremo de escribir una carta a su madre con la caligrafía de cuando estaba vivo.

Esa misma noche, la entidad obligó a María a realizar una extraña pantomima, en la que revivió su última noche en Siano. El espíritu quería beber y jugar a las cartas, acciones que Giuseppe había realizado en Siano la noche en que murió. La entidad bebió una cantidad considerable de vino, a pesar de que María nunca bebió más de un vaso por comida. Luego, reprodujo la escena de la pelea con los hombres con los que jugó a las cartas, una pelea que supuestamente se había producido en el puente. Al día siguiente, la madre de Guiseppe fue a visitar a María, y la entidad que la poseía la reconoció de inmediato y le describió las heridas que habían encontrado en su cuerpo.

También nombró a sus asesinos, a pesar de que pocos de ellos todavía vivían en Siano. Más tarde, la Sra. Verardi regresó a su casa y oró por el espíritu de su hijo para que abandonase a María. Más tarde, ese mismo día, María fue al fatídico puente estando todavía poseída por el espíritu del joven asesinado. Luego se quitó la ropa y se acostó debajo del puente en la posición exacta donde habían encontrado el cuerpo de Giuseppe. Unos minutos más tarde se despertó sin recordar lo que había sucedido.

El retorno del espíritu de Giuseppe Verardi fue ampliamente comentado en la prensa en 1939. Ernesto Bozzano, probablemente el mayor investigador italiano en el campo de la metafísica, estudió el caso y en 1940 publicó un ensayo sobre el episodio.

Tomado de la Web: http://oliani-mantova.blogautore.repubblica.it/2007/11/24/posseduta-da-un-morto-ammazzato/

Traducción al español de Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

martes, 15 de mayo de 2018

PABLO Y LA MEDIUMNIDAD

PABLO DE TARSO
En toda la Historia de la Humanidad se han registrado innumerables hechos mediúmnicos. Esta aserción es refrendada por Emmanuel en el prefacio a “Mecanismos de la Mediúmnidad” de André Luiz. Allí él se refiere a los discípulos de Sócrates que hablaban con admiración y respeto, del amigo invisible que acompañaba al sabio constantemente. En el mismo prefacio, Emmanuel, cita otros hechos mediúmnicos de los que fueran protagonistas, entre otros, el Apóstol Pablo, Lutero, Teresa de Ávila y Swedenborg, señalando a su vez que la mediúmnidad alcanzó su punto culminante en el naciente Cristianismo, rematando: “Toda la vida del Maestro, inolvidable entre los hombres, es un cántico de luz y amor exteriorizando la condición de Mediador de la Sabiduría Divina”.

El Apóstol Pablo fue un teórico excelente de la mediúmnidad; partiendo de la noción de que todos estamos cercados “por una nube de testimonios” (Epístola a los Hebreos, 12: 1), como al anticipar el conocimiento de que los Espíritus actúan e interfieren fuertemente en la vida de los encarnados, mucho más de lo que se pueda imaginar (LE, preg. 459), concibió por así decirlo, el primer Libro de los Médiums de que se tiene noticia en el Cristianismo.

No hay exageración al decir esto, porque al igual que en las Epístolas a los Romanos (12: 4 – 8) y a los Efesios (4: 11 – 16), en las cuales se registran algunos aspectos mediúmnicos (en la Biblia católica, carismas y en las protestantes dones espirituales), y en los capítulos 12, 13 y 14 de la 1° Epístola a los Corintios en las que Pablo desarrolla, sistemáticamente, su Libro de los Médiums.

En el capítulo 12 (1° Epístola a los Corintios), versículos 4 a 11, discurre sobre la diversidad de dones espirituales y sus categorías.

En el capítulo 14 (de la misma Epístola), versículos 26 a 33, Pablo se ocupa del empleo de los dones espirituales y de su ejercicio. En el capítulo 13, el apóstol teje un canto a la caridad, el cual es posible extenderlo a todo acto de amor. Su posición en la Carta, esto es, entre la indicación de los dones y de sus ejercicio, da a entender que el ejercicio de la facultad mediúmnica necesita de la práctica de la caridad.

Pablo recomienda, al final del capítulo 12: “Aspirad pues, a dones mejores. Les voy a mostrar un mejor camino” (Versículo 31 – texto de la versión del Pe. Matos Soares, 45a edición de las Ediciones Paulinas). Asegura que, si el médium aunque firme en la fe de que es un instrumento de un proceso útil y armado de la intolerancia, la invigilancia, la envidia, de la vanidad y la falta de decoro, de la búsqueda del interés y de la irritación, es vacío en el ejercicio de su ministerio, a semejanza “del bronce sonante o un címbalo que retiñe” (capítulo 13, versículo 1). Actúa así, el médium sin caridad, pues “... la caridad es sufridora y bondadosa, no es celosa, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propio intereses, no se siente provocada. No lleva cuenta del daño, no se regocija con la injusticia, sino con la verdad” (1ª Epístola a los Corintios, 13: 4 – 6).

Por otro lado, en los versículos 1 al 25 del capítulo 14 (de la misma Epístola), Pablo construyó una teoría de valor Mediúmnico. Analizando la mediumnidad de lenguas, o sea, la xenoglosia, aquella en la que el Espíritu se manifiesta hablando en lengua extraña, concluyó que este valor mediúmnico no tiene en cuenta la educación de los que participan en la asamblea, precisamente por tratarse de una comunicación de un Espíritu en lengua extranjera. No ve la utilidad del fenómeno por el fenómeno, pues advierte: “Seréis como quien habla al viento” (14: 22).

Además, sería inútil si hubiera quien traduzca o interprete. Porque, “las lenguas son una señal, no para los fieles, sino para los infieles” (14: 22). Este es el lenguaje de Pablo para explicar que el fenómeno puede despertar, a quienes no tengan conocimiento, el interés por el intercambio cultural con los Espíritus. Y hay los que admiten, que traducido el mensaje, de él se retire lo que es bueno, como ya instruyera en la 1a Epístola a los Tesalonicenses, 5: 21: “examinad todo, retened lo bueno”. Lo que Kardec refrenda, por así decir, al tratar de las comunicaciones por médiums obsesados: “La obsesión, en cualquiera de sus grados, es siempre el resultado de un constreñimiento, y no pudiendo jamás este constreñimiento ser ejercido por un Espíritu bueno, se entiende que toda comunicación dada por un médium obsesado, es de origen desconocido y no merece confianza. Si, a veces, se encuentra en él algo de bueno, es necesario restringirse a eso y rechazar todo lo que presente el menor motivo de duda” (LM, cap. XXIII, ítem 242).

Es bueno acentuar que Pablo no fue un teórico de la mediúmnidad. Su experiencia personal se encuentra en el episodio sublime a las puertas de Damasco (Hechos de los Apóstoles, 9: 3 – 7), cuando dilatada la visión al infinito “en el camino que la atmósfera rasgada descubre, ve surgir la figura de un hombre de majestuosa belleza” (Emmanuel – “Pablo y Esteban”, pág. 197); en el éxtasis se encontró en el Tauro (tercer cielo) (II Epístola a los Corintios, 12: 2 – 4), que motivó, como lo describe Emmanuel en su nota 1, página 304, de la 25a edición de “Pablo y Esteban”, la construcción de su teoría del cuerpo espiritual (I Epístola a los Corintios, 15: 35 – 44). Otros episodios se juntan a este, como los de la videncia y audiencia, además de los que se registran en: (Hechos de los Apóstoles, 16: 9 en Troade); (18: 9 – 10 en Corinto); (22: 18 – 21 y 23 – 11 en Jerusalén); (25: 1 – 12 en Cesárea); (28: 11 – 31 en medio del viaje, preso, hacia Roma); (en Gálatas 1: 11 y 12); (cura en Hechos de los Apóstoles 14: 7, 8 y 9); (19: 11 y 12, 20: 10, 28: 8 y 9); en las ciudades de Listra, Efeso, Troade y Melita respectivamente; de efectos físicos en Nea-Pafos; (Hechos de los Apóstoles 13: 11); (Hechos de los Apóstoles 16: 26), en Filipo. De ese modo, es posible ver en Pablo la proposición moderna, dentro del estudio del conocimiento, como la de que, si la teoría ordena la práctica, es esta la que inspira la teoría.

BIBLIOGRAFÍA
MECANISMOS DE LA MEDIUMNIDAD – André Luiz
EN LO INVISIBLE – León Denís
CRISTIANISMO Y ESPIRITISMO – León Denís
PABLO Y ESTEBAN – Emmanuel
LAS MARCAS DE CRISTO, Vol I – Herminio Miranda
LM
EPÍSTOLAS – Pablo 

Tomado del libro Curso de mediúmnidad (primer año), de la Federación Espírita de Sao Paulo. Traducción al español Oscar Cervantes Velásquez.

lunes, 7 de mayo de 2018

EL PERIESPÍRITU Y LOS MIEMBROS FANTASMAS



El profesor Ernesto Bozzano, en su libro "Desdoblamiento - Fenómenos de Bilocación", se refiere a la idea de integridad en los amputados que experimentan la sensación perfecta de la existencia de la parte del cuerpo que les fue retirada.
En su obra, Bozzano invoca el testimonio de notables fisiólogos, entre los cuales figuranWeir Mitchell, Bernstein y Pitres, que así se manifestaron sobre este importante asunto: 

“Las ilusiones de los amputados son un hecho normal;...”.
En efecto, para Piset, que realizó sus investigaciones con soldados de la primera guerra, entre 450 amputados solamente 14 no presentaron el fenómeno de miembro fantasma. La ilusión solamente faltaba en uno cada 30 casos. Casi siempre la ilusión sobrevenía luego de la cirugía; incluso, algunas veces ocurría más tarde, pero siempre en un tiempo bastante próximo.
El profesor William James, Psicólogo, investigó seriamente en ese campo llegando a notables y lúcidas conclusiones, que corroboran aquellas otras hasta entonces afirmadas. El profesor James, en sus trabajos, hace referencia a un trecho de una obra del fisiólogo A. Valentim, según el cual se puede admitir que "las sensaciones de integridad” también existe en los casos de deformaciones congénitas de miembros, como por ejemplo: "Cierta joven de 15 años y un hombre de 40, los cuales sólo poseían una mano normal, ya que la otra presentaba, en lugar de los dedos, ligeras prominencias carnosas, sin huesos, y tenían la sensación precisa de doblar los dedos inexistentes todas las veces que doblaban el muñón informe”.
El profesor Bozzano fue aún más adelante en sus investigaciones sobre los "miembros fantasmas", añadiendo:
“Me resta, demostrar que se llegó también a obtener una fotografía del brazo fluidico de un amputado y eso gracias al magnetizador Alphonse Bouvier. En el ‘Journal du Magnétisme’, julio de 1917, Bouvier publicó la larga relación sobre el modo por el cual llegó a fotografiar un miembro amputado, relación ilustrada con un buen cliché donde aparece la sombra fluídica de un brazo ausente’, y, diríamos, la presencia de la ausencia”.
En los libros: "Gestalt Psychology” (N. Y., 1950) de F. Katz, y "Phantoms in Patients with Leprosy and Elderly Digital Amputers" (N. Y., 1956), de P. Simmel, son relatados casos referentes a amputaciones normales y de miembros en los leprosos. De acuerdo con las observaciones de los investigadores, los pacientes, después de la amputación de brazos y de piernas, comenzaron a constatar la presencia de la parte amputada, llegando a moverla y a sentir hormigueo en aquel lugar. Y aún más: la percepción puede durar, no sólo largo tiempo, sino también toda la vida. F. Katz, por su parte, afirma: "Si una persona, con una pierna amputada, llega a una pared, ella parece atravesarla... la ley de la impenetrabilidad de la materia juzgo que no se aplica a este caso”.
Por otro lado, la declaración de P. Simmel no es menos valiosa, cuanto a comprobado la existencia del “periespíritu”: "después de mis experiencias con leprosos, verifiqué que la pérdida gradual de las partes del cuerpo por absorción, por ser lenta y demorada, no produce fantasmas, y lo más notable es que, en una amputación de restos de dedos y pies, estos se reproducen no como las partes que había, pero, sí, perfectas, esto es, como antes de la absorción”.
Cuenta un hecho interesante: "(....) cuando se despertó de la anestesia, procuró agarrarse el pié. La sensación de existencia del miembro amputado persistía, y el paciente olvidándose, intentó pisar y cayó. Decía más tarde, que podía movilizar los dedos fantasmas (...)”.
No teniendo en este punto nada más que agregar, a pesar de ser autoridades en su especialidad, ciertos fenómenos escapan del dominio de su raciocinio, ya que se colocan, apenas, al nivel de la materia tangible, sensorial...
Más allá de las experiencias supracitadas, surgen otras más sorprendentes y que vienen a ratificar a este espírita que "las sensaciones, emociones e impulsos no se localizan en el cerebro, como quieren los fisiólogos y psicólogos, y, sí, en el Espíritu”.
En la obra "Espiritismo Dialéctico” (1960), del pensador espírita argentino Manuel S. Porteiro, encontramos hechos asombrosos para los psicólogos, mostrando, claramente, que los individuos con lesiones graves, incluso en los centros nerviosos, continúan comportándose naturalmente:
1) Caso presentado en la Academia de Ciencias de Paris por el Dr. Aguepin, el 24 de Marzo de 1945: "Después de operar un soldado que había perdido enorme parte del hemisferio cerebral izquierdo (sustancia cortical y blanca, núcleos centrales etc.), comprobó que el mismo continuó con su comportamiento normal, a despecho de las lesiones y pérdidas de circunvoluciones básicas para las funciones esenciales”.

2) Tamto Lisboa, llamado el Lusitano, publicó, en su libro "Práctica Médica”, de finales del siglo XVI, el siguiente caso: "Un niño de 10 años recibió un fuerte golpe en el cráneo, que cortó el hueso y la membrana meníngea, con pérdida de masa encefálica. Al contrario de lo esperado, la herida cicatrizó. Tres años después, moría hidrocéfalo. El cráneo fue abierto y, para espanto de los médicos, no se encontró el cerebro: en su lugar había líquido. Ese hecho fue considerado extraordinario, pues el niño vivió durante tres años en esta situación con plenitud de sus facultades psíquicas...”.
Para explicar éste y otros casos análogos, los materialistas recurren a la hipótesis del fisiólogo francés Pierre Flourens, según el cual un hemisferio cerebral podrá suplir la falta de otro. ¿Y qué dirán en cuanto a la ausencia total de la masa encefálica? Ahí es que el materialismo se ve obligado a ceder terreno a la Ciencia Espírita y, no sólo en esos fenómenos, sino también en otros, estudiados por la Psicología de manera carente o insatisfactoria, como, por ejemplo, la doble personalidad.
Con el Espiritismo, se puede llegar a una conclusión: ¡Ir más allá e interpretar lo inexorable, esto es porque la respuesta está en nosotros mismos, en el conocimiento de la esencia del ser humano y de las partes en que está compuesto!
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“Jornal Mundo Espírita” Octubre de 1998 - Carlos Bernardo Loureiro – Traducción Dra. Claudia M. Maglio-Esteban

ANÁLISIS SOBRE LOS ESPIRITISTAS

En un diálogo establecido por el espíritu Manuel Philomeno de Miranda y Dilermando, en el libro “Sexo y Obsesión”, se generan una serie de r...