jueves, 26 de abril de 2018

EL EMBARAZO EN LOS ESPÍRITUS




En una reunión de estudios doctrinarios, en nuestra casa espírita, unos de los simpatizantes  nos dirigió la siguiente pregunta: ¿podría ocurrir un embarazo en los espíritus? A lo que le respondimos: hasta donde sabemos no. Sin embargo nos replicó: pero existe un libro espírita, citando el título, que habla de eso. Le dijimos que no sabíamos, sin embargo, vamos a procurar estudiarlo, pues no podemos emitir una opinión sobre algo de lo que no tenemos conocimiento.

Fuimos entonces a buscar la información en el libro Infinitas Moradas, del cual transcribimos una parte. Es un párrafo específico del diálogo entre el Dr. Ignacio Ferreira con Odilon Fernandes, ambos ya en la condición de espíritus desencarnados. Iniciamos con la palabra del Dr. Ignacio:

-    ¡Tanta grandeza por encima de nuestras cabezas y nosotros insistiendo en continuar viendo lo que está bajo nuestros pies!... Por más que me esfuerce, no entiendo esos personajes que dejan el cuerpo y prosiguen en las mismas... No es para que, de este lado, tuviésemos hospitales, valles de expiación ni tampoco regiones tenebrosas. Ni esos hermanos con problemas de deformidad en el cuerpo espiritual, al punto de tener que necesitar prácticamente de un nuevo nacimiento por aquí, con el fin de readquirir la forma humana, antes de una nueva inmersión en la carne.
-   Este es un tema que transciende Ignacio, sobre el cual, infelizmente, no debemos profundizar con nuestros compañeros encarnados que, a decir verdad, aún revelan dificultad para aceptar la Reencarnación como ella es... Ellos no entenderían el “embarazo” periespiritual en las regiones inferiores, donde seres que padecen aberraciones de la forma carecen de un renacimiento como recurso terapéutico. Dejemos que la semilla de la idea florezca naturalmente. ¿Si se “muere” por aquí, por qué también no se renacería...?
-     ¿O nacería?
-     Sí, o nacería, pues, si los Espíritus Superiores confirmaron a Allan Kardec que en la Naturaleza nada da saltos, como explicarse, por ejemplo, sin elementos de transición en nuestro Plano, ¿la primera encarnación humana del principio espiritual? El cuerpo humano no está apto a recibir entidades primarias, sin que su organismo periespiritual haya antes, humanizado la forma. ¡Los primeros nacimientos acontecen aquí!... Pero, repito, tal vez esto sea mucho para la cabeza de cuantos aún no consiguieron, por sí mismos, intuir semejante realidad. El asunto ha generado polémicas, y no podemos comprometer la tarea que, a pesar de los pesares, ha producido frutos de significativa calidad.
-      Tal vez me haya excedido...
(BACCELLI, 2003, pp. 59-60). (La negrilla es nuestra).

Bueno, no hay duda alguna sobre lo que el compañero nos informó acerca de que hay un libro abordando el asunto. Pero tenemos el deber de verificar si encontraremos apoyo para eso en las obras básicas de la codificación, toda vez que, como el propio Kardec dice, la opinión de un espíritu no pasa de ser sólo una opinión y de ella no podemos sentar bases para un punto doctrinario.

Inicialmente, veremos que en El Libro de los Espíritus, a la pregunta de Kardec si los Espíritus tenían sexo, la respuesta de los Espíritus fue: “No como lo entendéis, pues los sexos dependen de la organización. Hay entre ellos amor y simpatía, pero basados en la concordancia de sentimientos”. (Preg. 200, p. 134). Según podemos entender de esa respuesta, por faltarles una organización física, los espíritus no tienen sexo. ¿Si no hay sexo, como habría la relación sexual para la consecuente fecundación del óvulo por el espermatozoide? ¿Además de eso, donde se fijaría el gameto fecundado?

Más adelante, cuando el asunto es la evolución del principio inteligente, específicamente en el momento en que él sale del reino animal para practicarse en el reino hominal, Kardec pregunta (607b) a los espíritus si el periodo de humanización comienza en la Tierra. A lo que responden que “la Tierra no es el punto de partida de la primera encarnación humana. El periodo de humanización comienza, generalmente, en mundos aún inferiores a la Tierra”. (Pág. 300).

Viniendo del reino animal, y obviamente, con un periespíritu adecuado a aquel reino, el principio inteligente no se conecta a un cuerpo humano igual al nuestro, sino a un cuerpo humano mucho más próximo al de él, adaptado a la condiciones de los planetas primitivos. Ese cuerpo humano, tan próximo al de los animales, no ofrece ninguna dificultad de adaptación a ese nuevo estado por el cual él pasa. Ciertamente que eso no ocurre de un día para el otro, sino en miles de años sin que haya solución de continuidad: “todo se encadena en la Naturaleza”. Fue lo que aconteció aquí en la Tierra, cuando aún era un planeta primitivo, con los seres de los cuales descendemos, que más parecían animales que propiamente seres humanos de la forma que somos hoy. Kardec tejiendo consideraciones sobre la hipótesis del origen del cuerpo humano, dijo que “como en la Naturaleza no hay transiciones bruscas, es probable que los primeros hombres aparecidos en la Tierra poco difiriesen del mono por la forma exterior y también no mucho por la inteligencia”. (La Génesis, p. 213).

En El Cielo y el Infierno, en el capítulo II, de la segunda parte, acerca de los relatos sobre las manifestaciones de los Espíritus Felices, encontramos la afirmativa de que “los Espíritus no se reproducen” y que “los Espíritus no pueden tener sexo”. Kardec, en nota explicativa dice: “Siempre dijeron que los Espíritus no tienen sexo, siendo este sólo necesario a la reproducción de los cuerpos. De hecho, no reproduciéndose, el sexo les sería inútil.” (p. 183). De esta manera, queda claro que los espíritus no se reproducen, por consiguiente, no hay como hablar de embarazo en los espíritus, y si así ocurriese tendríamos, ahí si, el embarazo espiritual.

Nuevamente, encontramos a Kardec hablando sobre el asunto, ahora en la Revista Espírita:

Las almas o Espíritus no tienen sexo. Las relaciones que las unen nada tienen de carnal, y, por esto mismo, son más durables, porque están fundadas sobre una simpatía real, y no subordinadas a las vicisitudes de la materia.
[…]

Los sexos no existen sino en el organismo; son necesarios a la reproducción de los seres materiales; pero los Espíritus, siendo creación de Dios, no se reproducen unos a los otros, es por eso que los sexos serían inútiles en el mundo espiritual. (Revista Espírita 1866, p. 3). (La negrilla es nuestra).

Ese último párrafo resume todo cuánto podríamos buscar en la codificación, no necesitaríamos de más nada, sin embargo, vamos a continuar con nuestra investigación.

Vamos a recurrir ahora al espíritu André Luiz, por la psicografia de Chico Xavier, para elucidar aún más este asunto. Cita una situación donde será necesario recomponer la forma espiritual humana, conforme podemos leer cuando él habla sobre el monoideísmo:

Se establece en él el monoideísmo por el cual los otros deseos se le desvanecen en lo íntimo.

Por la oclusión de otros estímulos, los órganos del cuerpo espiritual se retraen o se atrofian, por ausencia de función, y se vuelven, instintivamente, hacia la sede del gobierno mental, donde se localizan, ocultos y debilitados, en el fulcro de los pensamientos en circuito cerrado sobre sí mismo, cuáles implementos potenciales del germen vivo entre las paredes del huevo.
En tales circunstancias, el monoideísmo es solamente reversible a través de la reencarnación,...
[…]
En ese periodo, afirmamos habitualmente que el desencarnado perdió su cuerpo espiritual, transubstanciándose en un cuerpo ovoide, lo que ocurre, de hecho, a incontables desencarnados, en situación de desequilibrio,... (XAVIER, 1987, pp. 90-91). (La negrilla es nuestra).
Por lo tanto, algunos espíritus pierden la forma periespiritual humana para transformarse en ovoides. ¿Podrían ellos reencarnar en esas condiciones? ¿Tendrían la necesidad de retomar a la forma humana? En fin, ¿qué sucederá en la presente situación? Vamos a continuar recurriendo a André Luiz que, más adelante, habla de la necesidad de la reencarnación, de una forma general:

FORMA CARNAL - Sin embargo, así como el germen para desarrollarse en el huevo necesita calentarse al calor del ave que lo acoge maternalmente o del ambiente térmico apropiado, en el recinto de la incubadora, y así como la semilla, para liberar los principios germinativos del vegetal gigantesco en que se convertirá, no prescinde de la cuna tibia en el suelo, los Espíritus desencarnados, deseosos de la reintegración en el mundo físico, necesitan del vaso genésico de la mujer que con ellos se armoniza, en las líneas de la afinidad y, consecuentemente, de la herencia, vaso ese a que se aglutinan, mecánicamente, y donde, conforme a las leyes de la reencarnación operan en algunos días todas las ocurrencias de su evolución en los reinos inferiores de la Naturaleza.
Asimilando recursos orgánicos con el auxilio de la célula femenina, fecundada y fundamentalmente influida por el gen paterno, la mente elabora, por sí misma, un nuevo vehículo fisiopsicosomático atrayendo, hacia sus moldes ocultos, a las células físicas que han de reproducirse por cariocinesis, de conformidad con la orientación que le es impuesta, esto es, reflejando las condiciones en que ella, la mente desencarnada, se encuentra.
Plasmándosele, de tal modo, una nueva forma carnal, un nuevo vehículo físico al Espíritu, éste se rehace o se reconstituye mediante una formación reciente con un entretejido de células sutiles, vehículo éste que evolucionará igualmente después de su pasaje por la cuna y que persistirá después de la tumba. (XAVIER, 1987,  pp. 91-92). (La negrilla es nuestra).
Deja clara la cuestión del espíritu haber que cumplir la ley de la reencarnación, entrando nuevamente en un cuerpo femenino, vía óvulo fecundado, para seguir el curso normal del proceso reencarnatorio. Y, en especial, para los casos de los espíritus en forma de ovoide él dice:
Los Espíritus categóricamente inferiores, padeciendo monoideísmo tiranizante, la mayoría de las veces, entran en simbiosis fluídica con los organismos femeninos a los que se ligan, experimentando el debilitamiento del cuerpo espiritual, o sea el fenómeno de ovoidización, siendo inevitablemente atraídos al órgano uterino, en circunstancias adecuadas, para que la reencarnación se cumpla en moldes enteramente dependientes de la herencia, tal como acontece a la simiente que, después de desligarse del fruto seco, germina en el suelo, conforme a los principios organogénicos a que obedece, luego de haber encontrado el favor del ambiente.(XAVIER, 1987,  pp. 152-153). (La negrilla es nuestra).
Así es que, aún en este caso, hay la necesidad de la conexión del espíritu en forma de ovoide con el óvulo ya fecundado, sin otro procedimiento a no ser la reducción periespiritual. Interesante es que hay para los reencarnantes, el acto de “restringimiento del cuerpo espiritual” para conectarlo al óvulo. Curioso es que el proceso de reducción periespiritual para la reencarnación es muy semejante al de la ovoidización por fijación mental del espíritu, aún prendido a sentimientos inferiores, de los cuales, parece, no querer dar su brazo a torcer.
Para corroborar esto, podemos traer más información dictada por el espíritu Adamastor:
La ovoidización es una de las dolorosas enfermedades que puede provocar el espíritu después de la muerte. Consiste en la pérdida de la conciencia activa, cuando el yo consciente se desmorona completamente, en el transcurso de atroces e insoportables sufrimientos, volviéndose sobre sí mismo, anulándose y perdiendo todo el contacto con la realidad. La actividad consciente del alma entra en letargia, refugiándose en las capas del subconsciente. El pensamiento continuo se fragmenta, perdiendo su hilo de conducción, y la estructura periespiritual se desfigura completamente, deshaciendo su natural conformación humana, adquiriendo el formato aproximado de un huevo, cuyas dimensiones se aproximan al del cráneo infantil. El proceso es en todo semejante al de las bacterias que se enquistan ante las condiciones adversas de la vida, aguardando nuevas oportunidades para retornar a la actividad normal. La ovoidización es un proceso incurable en el plano espiritual, siendo una de las más graves enfermedades de nuestro mundo, y solamente puede ser revertida en reencarnaciones expiatorias, cuando el espíritu se reencuentra con un nuevo ambiente de manifestación y puede rehacer el metabolismo de su consciente. Varias reencarnaciones, sin embargo, se consumen en tentativas frustradas, de modo que la pérdida evolutiva es inmensa para estos infelices seres. Muchos retroceden a condiciones tan primarias de la vida humana que necesitan reencarnar entre pueblos primitivos, con el fin de resistir la grave patología, sin deshacerse en malformaciones congénitas incompatibles con la biología humana. […] (FREIRE, 2002, p. 28). (Las engrillas son mías).
Juntamos también, a nuestra investigación, el pensamiento del escritor espírita Eurípides Khül, en su estudio del capítulo XII – Alma y desencarnación, del libro Evolución en Dos Mundos. Leamos:
5) ¿Qué son los ovoides y cual el origen de su existencia en el mundo espiritual?
R - Ovoides son los espíritus que, aún en la fase primitiva de la evolución, asumen la forma de huevo, después de la desencarnación, a consecuencia de su incapacidad en adaptarse a la nueva forma de vivir, en el mundo espiritual. La idea fija, única, auto-hipnotizante, de renacer en la carne, mantiene su psiquismo ligado a la vida carnal y le magnetiza la mente, reprimiendo otros estímulos a los órganos del cuerpo espiritual, que se retraen y atrofian, por falta de función. Se vuelven, entonces, esos órganos, hacia la mente, donde se dejan dominar por los pensamientos. Sus células son atrofiadas por la idea única de retorno al vehículo físico. Es un proceso semejante al encogimiento del periespíritu por motivo de la reencarnación. Mientras perdura esta situación, el espíritu pierde la forma humana, asumiendo la forma ovoide. El formato de huevo se explica por ser este la cuna donde se da inicio al proceso de renacimiento de varios seres, inclusive del propio hombre, que tiene su cuerpo físico generado en el óvulo de la madre. De ahí por qué la mente de esos espíritus, fijados en la idea de renacer para la vida física, plasma la forma ovoide.
Así permanecen hasta que surja una nueva oportunidad reencarnatoria. Con el proceso de reencarnación iniciado, asimilan nuevos recursos orgánicos, utilizando la ayuda de las células de los padres. Su mente pasa a elaborar el nuevo vehículo fisiológico, en moldes cuya orientación le es impuesta. Plasma, de esta manera, una nueva forma carnal, un nuevo vehículo para lo cual rehace y reconstituye el periespíritu, readquiriendo la forma humana.
André Luiz compara esas criaturas a algunas bacterias que, apartadas de su medio ambiente, se hacen incólumes al frío y al calor, manteniéndose inmóviles por largos periodos, pero que entran en actividad tan luego sean colocadas en el ambiente que les sea peculiar.  
6) ¿Cómo es plasmada la nueva forma carnal en la cual el espíritu reencarnante se expresará?
R - Para que se dé el proceso reencarnatório que lo liberará de la forma ovoide, el espíritu reencarnante necesita del organismo genésico de la futura madre, con la cual tiene afinidad y de la cual heredará características físicas, para asimilar recursos orgánicos a través de la célula femenina, fecundada por el gen paterno. Su mente, entonces, elabora por sí misma nuevo vehículo fisiopsicosomático, atrayendo células físicas que se reproducen de conformidad con la orientación que le es impuesta y reflejando su estado evolutivo. Plasma así, la nueva forma carnal, que irá a repercutir en el periespíritu, a través de células sutiles, promoviendo alteraciones en el cuerpo espiritual desde el renacimiento y que irán perdurar después de la muerte.
(Fuente: http://www.cvdee.org.br/est_nltexto.asp?id=08&cap=12). (La negrilla es nuestra).
Por lo tanto, tenemos aquí, según la opinión de este autor, que es necesaria la reencarnación para que el espíritu asuma nuevamente la forma periespiritual humana.
A la duda del Dr. Ignacio: “¿Y nacen niños por aquí?...”, respondió André Luiz: “Es claro que sí,...” (BACCELLI, 2002, p. 215), no deja duda de que se habla del embarazo como algo real. Sin embargo, por este estudio, concluimos que el embarazo periespiritual de espíritus, siguiendo la idea de lo que ocurre aquí en la tierra, no es una posibilidad real, por cuanto, son otras las leyes que rigen el mundo espiritual. De hecho si ella ocurriera sólo podría ser a nivel periespiritual, ya que el cuerpo del espíritu, en la dimensión espiritual, es el periespíritu. Obviamente, esa no deja de ser también una opinión personal, pero nuestro objetivo no es llevar al lector a aceptarla, sólo provocarle una reflexión sobre el asunto, de forma de encontrar una solución para el problema planteado. Y, que quede claro, que no estamos contra nadie, sólo analizamos las opiniones, lo que ciertamente, acontecerá con nosotros en relación a lo que aquí estamos hablando.
Paulo de Silva Neto Sobrino Dic/2006.
(Publicado en la Revista Espiritismo & Ciencia nº 51, ago/2007, pp. 28-33)  
Nota: La imagen pertenece a la serie “Dibujos Médicos Irónicos”, de la autoría de Claudio Goldini y fue tomada de la página Web del autor.

TraducciónOscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

Referencias Bibliográficas
KARDEC, A. El Libro de los Espíritus, Río de Janeiro: FEB, 1995.
KARDEC, A. El Cielo y el Infierno, Río de Janeiro: FEB, 1995.
KARDEC, A. La Génesis, Río de Janeiro: FEB, 1995.
KARDEC, A. Revista Espírita 1866, Araras - SP: ID, 1993.
XAVIER, F. C. Evolución en Dos Mundos, Río de Janeiro: FEB, 1987.
BACCELLI, C. A. Infinitas Moradas, Uberaba – MG: LEEPP, 2003.
BACCELLI, C. A. En la próxima dimensión, Uberaba – MG: LEEPP, 2002
FREIRE, G. T. Ícaro redimido: la vida de Santos Dumont en el Plano Espiritual, Bello Horizonte: Ediame, 2002


viernes, 13 de abril de 2018

UN ESPÍRITU EN EL ENTIERRO DE SU CUERPO

Estado del alma en el momento de la muerte

Por: Allan Kardec


Los Espíritus siempre nos han dicho que la separación entre el alma y el cuerpo no se efectúa instantáneamente; algunas veces comienza antes de la muerte real, durante la agonía; cuando la última pulsación se hace sentir, el desprendimiento todavía no es completo; se opera más o menos lentamente según las circunstancias, y hasta su total liberación el alma siente una turbación, una confusión que no le permite darse cuenta de su situación; se encuentra en el estado de una persona que se despierta y cuyas ideas son confusas. Este estado nada tiene de penoso para el hombre cuya conciencia es pura; sin entender bien lo que ve, está calmo y espera sin miedo el completo despertar; al contrario, es lleno de angustias y de terror para aquel que teme el futuro.



Decimos que la duración de esa turbación es variable; es mucho menos larga en aquellos que, cuando encarnados, ya han elevado sus pensamientos y purificado su alma; dos o tres días le son suficientes, mientras que en otros es preciso a veces ocho días o más. Frecuentemente hemos asistido a ese momento solemne y siempre hemos visto lo mismo; por lo tanto, no es una teoría, sino el resultado de observaciones, ya que es el Espíritu quien habla y quien describe su propia situación. He aquí un ejemplo tanto más característico como interesante para el observador, puesto que no se trata más de un Espíritu invisible escribiendo a través de un médium, sino de un Espíritu que es visto y escuchado en presencia de su cuerpo, ya sea en la cámara mortuoria o en la iglesia durante el servicio fúnebre.

El Sr. X... acababa de tener un ataque de apoplejía; algunas horas después de su muerte, el Sr. Adrien –uno de sus amigos– se encontraba en la cámara mortuoria con la esposa del difunto; vio nítidamente a éste, en Espíritu, pasearse de un lado a otro, mirar alternativamente a su cuerpo y a las personas presentes, y después sentarse en un sillón; tenía exactamente la misma apariencia que cuando encarnado; estaba vestido de la misma manera: redingote y pantalón negros; tenía las manos en los bolsillos y un aire de preocupación.

Durante ese tiempo su mujer buscaba un papel en el escritorio; su marido la observó y dijo: Por más que busques no encontrarás nada. De ningún modo ella sospechaba de lo que ocurría, porque el Sr. X... solamente era visible para el Sr. Adrien.

Al día siguiente, durante el servicio fúnebre el Sr. Adrien vio nuevamente a su amigo, en Espíritu, rondando el ataúd, pero no tenía más la vestimenta de la víspera; estaba cubierto con una especie de ropaje. Entre ellos se entabló la siguiente conversación. De paso, señalemos que de manera alguna el Sr. Adrien es sonámbulo; que en ese momento, como en el día anterior, estaba perfectamente despierto, y que el Espíritu se le aparecía como si hubiera sido uno de los asistentes al entierro.

– Preg. Dime una cosa, querido Espíritu, ¿qué sientes ahora?

– Resp. Bien y sufrimiento.

– Preg. No te he entendido.

Resp. Siento que estoy viviendo mi verdadera vida, y entretanto veo a mi cuerpo aquí, en este cajón; me palpo y no me siento, y sin embargo siento que vivo, que existo; ¿soy entonces dos seres? ¡Ah! Dejadme salir de esta noche; es una pesadilla.

Preg. ¿Has de permanecer por mucho tiempo así?

Resp. ¡Oh! No, gracias a Dios, amigo mío; siento que pronto me despertaré; sería de otro modo; tengo las ideas confusas; todo es nebuloso; pienso en la gran división que acaba de hacerse... Todavía no comprendo nada.

– Preg. ¿Qué efecto te produjo la muerte?

Resp. ¿La muerte? No estoy muerto, hijo mío, estás equivocado. Yo me levantaba y de repente fui sorprendido como por una nebulosidad que descendió sobre mis ojos; después me desperté, e imagínate mi extrañeza al verme, al sentirme vivo y al ver al lado, sobre la losa, a mi otro yo acostado. Mis ideas estaban confusas; anduve para restablecerme, pero no pude; vi a mi esposa llegar, velarme, lamentarse y yo me preguntaba el porqué. Yo la consolaba, le hablaba, pero ella no me respondía ni me comprendía; era esto lo que me torturaba y lo que dejaba a mi Espíritu más perturbado. Sólo tú me has hecho bien, porque me has escuchado y comprendido lo que quiero; tú me ayudas a ordenar mis ideas y me haces un gran bien; pero ¿por qué los otros no hacen lo mismo? He aquí lo que me tortura... El cerebro está oprimido ante este dolor... Iré a verla; quizás ahora me escuche... Hasta luego, querido amigo; llámame e iré a verte... Igualmente te haré una visita, amigo... He de sorprenderte... hasta luego.

Enseguida el Sr. Adrien lo vio acercarse a su hijo que lloraba: se inclinó ante él, permaneció un momento en esta posición y partió rápidamente. Él no había sido escuchado, y sin duda pensaba haber producido un sonido; estoy persuadido –agrega el Sr. Adrien– que aquello que él decía llegaba al corazón del niño; os probaré esto. Lo he visto después: está más calmo.

Nota – Este relato está de acuerdo con todo lo que ya habíamos observado sobre el fenómeno de la separación del alma; con circunstancias totalmente especiales confirma esa verdad de que después de la muerte el Espíritu aún está allí presente. No cree tener delante de sí un cuerpo inerte, mientras que ve y escucha todo lo que sucede a su alrededor, penetra el pensamiento de los asistentes, y entre éstos y él no hay sino la diferencia entre la visibilidad y la invisibilidad; las lágrimas hipócritas de ávidos herederos no pueden infundirle respeto. ¡Cuántas decepciones deben los Espíritus sentir en ese momento!


Tomado de La Revista Espírita
Diciembre de 1858



jueves, 29 de marzo de 2018

LOS FANTASMAS DE LA TORRE DE LONDRES



Fotografía tomada de la Web: http://factspal.com/history-tower-london/


La Torre de Londres, fue construida por Guillermo el Conquistador al lado del Támesis en 1066, para proteger a la ciudad de atacantes que llegaran por vía marítima. Aquel edificio fue rodeado de sucesivos entramados defensivos, convirtiéndola en una de las fortalezas británicas que cautivan a sus visitantes por las leyendas que se tejieron en torno a apariciones fantasmales en sus recintos.

Cuentan los registros históricos, que el rey Enrique VIII de Inglaterra encerró a su segunda esposa, la reina Ana Bolena, en la Torre Blanca, debido a que ésta no había podido darle en sus años de matrimonio un hijo heredero. La reina fue acusada falsamente de adúltera e incluso, incestuosa, al adjudicársele una relación con su propio hermano. A pesar de señalar su inocencia, tanto ella como sus supuestos amantes fueron sentenciados por unanimidad, teniendo como un castigo común la decapitación.

Un día después de cumplida la sentencia, el rey Enrique VIII contrajo nuevas nupcias con la que sería su tercera esposa, Juana Seymour. La reina decapitada, pasó a llamarse con el tiempo “Ana de los mil días”, debido a la corta duración de su reinado.

LA LEYENDA DEL FANTASMA DE ANA BOLENA

Fotografía tomada de http://www.historiasasombrosas.com/el-fantasma-de-ana-bolena/

En 1864, un joven centinela que hacía guardia debajo de la Casa de la Reina, aseguró haberla visto rondar por los pasillos de la vivienda. El soldado vio aparecer, según su propio relato, de la niebla una figura blanca que sin detenerse avanzaba presurosa hacia él. El asustado soldado intentó dispararle pero en el momento en que iba a efectuar el disparo, el ente lo traspasó como si aquella figura formara parte de la niebla.

Este suceso fue corroborado por dos soldados más quienes, haciendo guardia en zonas aledañas pudieron observar la escena. Como esta hay muchas más historias, en donde incluso afirman, que el citado espectro se presenta a veces, sin cabeza, debido a la decapitación que sufriera a su muerte.

El fantasma de Ana Bolena es el ente mayor visto entre todos los espíritus pues desde su ejecución en 1536 ha sido vista por lo menos unas 30 mil veces en 120 lugares distintos dentro del castillo y la torre. No obstante, también se han reportado apariciones de otra de las esposas del rey, de Catherine Howard, la quinta de las seis esposas de Enrique VIII, quien también moriría bajo el hacha del verdugo.

La historia cuenta que al ser sentenciada ella logró escapar de su habitación en la Casa de la Reina, pero que fue capturada en su huida para ser ejecutada tiempo después, se dice que aún se oye los gritos desesperados pidiendo ayuda mientras corre por los pasillos del castillo[1].

EL DE ANA BOLENA NO ES EL ÚNICO FANTASMA DE LA TORRE DE LONDRES

Fueron muchas damas del reino que murieron decapitadas en la Torre de Londres, paseándose a lo largo de la historia por sus murallas, pasillos, corredores y atravesando paredes. Es el caso de “Margaret, la condesa de Salisbury, quien fue ejecutada en 1541 a la edad de setenta años, en terribles circunstancias –el verdugo tuvo que decapitarla tres veces-, “reviviría” periódicamente sus últimos momentos ante la vista horrorizada de los guardias, los únicos seres vivos que frecuentan esos lugares durante la noche. Pero también hay fantasmas de hombres que encantan la Torre. El fantasma más antiguo es Santo Tomás Becket, asesinado durante una misa en la catedral de Canterbury en 1170. De él se dice que volvería a visitar la Torre, de la que fue gobernador un tiempo. Otro espectro ilustre es el del gran explorador sir Walter Raleigh, ejecutado por Jacobo I acusado de complot. Estuvo en prisión desde 1603 hasta 1616, fue dejado en libertad por un lapso de dos años, luego apresado nuevamente y decapitado. Pero también dos niños, el joven príncipe Eduardo V y su hermano el Duque de York, asesinados por su tío Ricardo III en 1483, se pasean a veces por los corredores, tomados de la mano, vestidos de blanco.[2]”.





[1] http://enigmasylugaresmisteriosos.blogspot.com.co/2007/12/la-torre-de-londres.html
[2] Los Grandes Enigmas Larousse.

lunes, 12 de marzo de 2018

ANTE LA INMENSIDAD DEL UNIVERSO, ¿ESTAMOS SOLOS?

Fotografía tomada de la Web http://www.lavanguardia.com/ciencia/20170223/42246048431/descubrimiento-exoplanetas-nasa-sistema-solar.html


La NASA confirma que estamos solos en el Universo y en la Tierra también” es el título de un artículo aparecido en la página Web mundotoday.com[1], en el que David Morrison director del proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence), expresa su frustración ante los muchos intentos de la NASA por encontrar vida extraterrestre. Asegura Morrison que: “Voyager, Piooner, Hubble, los proyectos Apolo, sondas a Marte… basta. Si hay alguien ahí, les puedo asegurar que ya se ha dado cuenta de que existimos, y créanme, no le interesamos lo más mínimo”. Y puntualiza de manera categórica que: “Hay que aceptar este silencio tan prolongado como lo que es, un rechazo. No nos quieren y hay que asumirlo aunque nos duela”.

Las declaraciones del Dr. David Morrison me remiten a aquellos años en que, desconocedor de los principios espíritas y, pensando de forma egoica, consideraba que los habitantes de la Tierra éramos los eximios pobladores de la vastedad del Universo. Necesitaría de la claridad conceptual de los postulados espíritas, para poder comprender la enseñanza evangélica promulgada por Jesús de Nazaret cuando expresaba “Hay muchas moradas en la casa de mi Padre”, hábilmente explicado en el capítulo 2 del Evangelio según el Espiritismo” y que en castizo equivaldría a decir: “Hay muchos sitios para habitar en el Universo”. Si a ello le añadimos el análisis profundo de “La pluralidad de mundos habitados”, didácticamente expresado por Allan Kardec en las obras de la codificación, entenderemos que solo un pequeño porcentaje de la humanidad habita el planeta Tierra.

Comprendido esto y aceptando la diversidad de mundos en el Universo, se plantea las diferentes categorías de mundos habitados, que de acuerdo a información suministrada por la espiritualidad, se clasifican así:
  1. Mundos primitivos: destinados a las primeras encarnaciones del alma humana.
  2. Mundos de expiación y prueba: donde el mal domina. 
  3. Mundos de regeneración: en donde las almas que aún tienen que expiar adquieren nuevas fuerzas, descansando de las fatigas de la lucha. 
  4. Mundos felices: donde el bien sobrepuja al mal.
  5. Mundos celestes: morada de los Espíritus purificados en donde el bien reina enteramente.

En su obra, Pluralidad de Mundos Habitados, Camille Flammarion, expresaba sus inquietudes por la imposibilidad científica de la época, para determinar con claridad la existencia de vida en otros planetas. Aseguraba que: “La certeza filosófica de mundos no existe todavía porque no se ha establecido esta verdad por el examen de los hechos astronómicos que la demuestren; y se ha visto, hasta en estos últimos tiempos, escritores de nombradía encogerse de hombros impunemente al oír hablar de las tierras el cielo, sin que se haya podido replicarles con hechos, y clavarlos al pie de sus ineptos raciocinios[2]”.

En la actualidad, los astrónomos nos hablan de exoplanetas[3] con presencia de agua y posiblemente habitados, al punto de asegurar que han hallado 3.500 “tierras” fuera de nuestro sistema solar[4], el panorama es alentador y tenemos la certeza que llegará el momento de la historia en que, la ciencia demostrará lo que la Doctrina Espírita viene enseñando hace ya 160 años.







[2] La pluralidad de mundos habitados, 1862.
[3] Se denomina planeta extrasolar o exoplaneta a un planeta que orbita una estrella diferente al Sol y que, por tanto, no pertenece a nuestro Sistema Solar.

sábado, 17 de febrero de 2018

EL CAMINO ESPÍRITA EN LA CURA DE LAS ENFERMEDADES




INTRODUCCIÓN
(Emmanuel, Leyes de Amor, cap. VII - El Tratamiento de las Enfermedades y el Espiritismo)

¿El Espiritismo puede contribuir para el tratamiento de las enfermedades?

"La Doctrina Espírita, expresando al Cristianismo Redivivo, no solamente descorre los panoramas radiantes de la inmortalidad ante el gran futuro, sino que es igualmente luz para el hombre, al iluminarle el camino; de ese modo, desempeña función específica en el tratamiento de las enfermedades que castigan a la humanidad, por enseñar la medicina del alma, con base al amor constructivo y reedificante.

En los caminos de la experiencia terrestre, tenemos a cada paso, desequilibrios que se expresan por medio de enfermedades individuales y colectivas.

Angustias, resentimientos, desesperación e irritaciones entretejen crisis de pensamiento, estableciendo lesiones mentales que culminan en procesos patológicos, en el cuerpo y en el alma, cuando no se convierten, de pronto, en sustento de la locura o en sombra de la muerte".

EL ESCLARECIMIENTO EVANGÉLICO
(Emmanuel, Leyes de Amor, cap. VII - El Tratamiento de las Enfermedades y el Espiritismo)

¿En qué formulas esenciales se basa la terapéutica Espírita?

"Con las enseñanzas Espíritas aprendemos que los actos de bondad, aún los más débiles y pequeños, son plantaciones de alegría eternas y que el perdón incondicional de las ofensas es la fórmula santificante para la supresión del dolor y la renovación del destino".

1. LA INMORTALIDAD ES LA BASE DEL EVANGELIO
(Carlos T. Rizzini, Evolución para el Tercer Milenio, parte III - Renovación Mental, cap. 9, ítem 28 - Base de la Doctrina)

"La moral comunicada por los Evangelios, toma como cimientos el conocimiento positivo de la existencia del Espíritu, en su calidad de entidad independiente e inmortal, y de sus manifestaciones en el mundo terrenal".
(Allan Kardec, Obras Póstumas)

"En la vida futura, la moral no pasa de ser un mero encuadre, un código convencional, arbitrariamente impuesto, sin ninguna raíz de ella en el corazón".

AUTO-REFORMA Y CARIDAD

1. OBJETIVO DE LA DOCTRINA: AUTO-REFORMA (Carlos T. Rizzini, ídem, 29 - Objetivo de la Doctrina)

"El ser humano debe tener, como finalidad en la vida, la búsqueda de la perfección espiritual. Jesús recomienda que procuremos ser tan perfectos y misericordiosos como lo es Dios, nuestro Padre infinito".

Dicho esto, y habiendo el Espíritu encarnado, madurado en el uso de las cosas terrestres y en su modo de considerar como meta de vida, no ya la conquista del placer, poder, prestigio y riqueza (objetivos exteriores), si no la perfección (desarrollo de las capacidades potenciales), esto significará, para él, la necesidad de luchar por el auto perfeccionamiento, por la reforma íntima, por la auto educación y por el propio progreso moral.

2. CARIDAD (Emmanuel, Leyes de Amor, cap. VII - El Tratamiento de las Enfermedades y el Espiritismo)

¿La caridad puede ayudar en la cura de los males humanos?

Es fácil verificar que la Doctrina Espírita encierra la filosofía del pensamiento recto, como agente preservante de la salud moral, y consustancia a la religión natural del bien, cuyas manifestaciones definen la caridad como terapéutica de alivio y corrección de todos los males que afligen la existencia.

3. LA FE (Carlos T. Rizzini, ídem, 30 - La Doctrina Evangélica)

Jesús confirió gran importancia a la fe en el transcurso su existencia, afirmó que una pequeña dosis de fe podía remover una montaña...

¿Qué sería esta fe?

La confianza en el amor divino y de Jesús, el cual crea condiciones favorables para la manifestación del poder supremo en nuestro favor. En por lo menos catorce pasajes de los Evangelios, las curas realizadas fueron inmediatamente asociadas a la fe que los enfermos poseían... "Y declara formalmente, que todo cuanto fuera pedido "orando con fe" sería conseguido; el valor de la oración, pues, reside en la fe, así como la receptividad al auxilio curativo".

EL PASE Y LA ASISTENCIA ESPIRITUAL
(Emmanuel, ídem)

¿Cuáles son los medicamentos del Espíritu?

"En las actividades Espíritas recogemos en el magnetismo elevado, beneficios inmediatos, sea en la sesión de pases, bajo la influencia de la oración, o en el culto sistemático del Evangelio en el Hogar, por intermedio de los cuales los benefactores y amigos desencarnados nos reequilibran las fuerzas, a través de la inspiración elevada, serenando nuestros pensamientos,  o valiéndose de recursos mediúmnicos esparcidos en el ambiente, a fin de proporcionarnos ayuda para el alma afligida o por las energías exhaustas".

Como medicamento para el Espíritu, Emmanuel prescribe:

la humildad y la benevolencia,
el servicio y la abnegación,
la paciencia y la esperanza,
la solidaridad y el optimismo.

domingo, 4 de febrero de 2018

LOS PODERES DE LA ORACIÓN


Por: Geziel Andrade


En el Evangelio de Jesús, encontramos los ejemplos de su dedicación a la oración, así como las lecciones que dignifican ese acto.


Por el Espiritismo sabemos que podemos orar a Dios, a Jesús o a los Espíritus, para glorificar, pedir algo o agradecer dádivas recibidas. Podemos orar en beneficio de nosotros mismos o de nuestros semejantes, amigos o enemigos, encarnados o desencarnados. Por la oración, podemos descubrir nuestras imperfecciones y rogar amparo para nuestras necesidades y nuestro progreso material y espiritual.


El fluido universal, al formar una corriente energética, sirve de medio de transmisión del pensamiento y de la voluntad, derivados de una oración. Las oraciones dirigidas a Dios, también las escuchan los Espíritus encargados de la Voluntad Divina. Así, ellos pueden ayudarnos, influenciar y responder a nuestros pedidos.


El poder de la oración, está en los pensamientos y en los sentimientos (de fe, confianza, fervor y sinceridad) del ser que ora y no en actos exteriores.


Las consecuencias naturales de nuestros sentimientos, pensamientos y actos nefastos, no son evitadas con una simple oración de arrepentimiento. Los sufrimientos, las expiaciones y las pruebas, son necesarias para adquirir experiencia y progreso. El reequilibrio final, sólo lo conseguimos con nuevas actitudes en las sendas del amor, del bien y de las virtudes.


Pero orando, cuando nos equivocamos, obtenemos de inmediato, de Dios y de los buenos Espíritus que escuchan nuestros ruegos, coraje, paciencia, resignación, fuerza moral, recursos saludables y la inspiración de ideas y nociones nobles que nos llevan a vencer las dificultades y nos dan el derecho y los méritos para volver a la salud, a la felicidad y al bienestar.  


NUEVAS REVELACIONES SOBRE LA ORACIÓN


Algunos Espíritus, a través de diferentes médiums, nos han revelado importantes informaciones complementarias sobre la oración.


SIEMPRE HAY RESPUESTA A LAS ORACIONES: “No hay oración sin respuesta y la oración, hija del amor, no es sólo súplica, es comunión entre el Creador y la persona, constituyendo así, el más poderoso influjo magnético que conocemos”. ("Los Mensajeros", André Luiz, F. C. Xavier, FEB, 24a edición, pág. 136).


LA ORACIÓN TRANSMITE LAS IMÁGENES DEL DESEO Y DEL PENSAMIENTO: “La oración impulsa las energías más recónditas del corazón, liberándolas con las imágenes de nuestro deseo, por intermedio de la fuerza viva y modeladora del pensamiento, imágenes esas que, ascendiendo a las Esferas Superiores, se ponen en contacto con las inteligencias visibles o invisibles que nos rodean, a través de las cuales comúnmente recibimos las respuestas del Plano Divino, porque el Padre todo bondadoso se manifiesta igualmente por medio de los hijos que se convierten en buenos” (Emmanuel, F. C. Xavier, "Pensamiento y Vida", FEB, 9a edición, pág. 121).


LA ORACIÓN MOVILIZA EJÉRCITOS DE TRABAJADORES DEL PADRE: “La oración, elevando el nivel mental del ser confiado y creyente en el Divino Poder, favorece el intercambio entre las dos esferas y facilita nuestra tarea de ayuda fraternal. Inmensos ejércitos de trabajadores desencarnados, se mueven en todas partes, en nombre de nuestro Padre” (André Luiz, F. C. Xavier, FEB, 22ª edición, pág. 333).


LAS ORACIONES SON TRATADAS POR ESPÍRITUS DESIGNADOS PARA ESE FIN: "Debéis saber que aquí hay designados para la oración, guardas cuyo deber es analizar y escoger las ofrecidas por los habitantes de la Tierra, separarlas en clases y grupos, y pasarlas para ser examinadas por otros y atendidas de acuerdo a su merecimiento y fuerza. (...) hay también oraciones que se nos presentan bajo tan profundo aspecto que quedan fuera del alcance de nuestros estudios y conocimientos. Estas, nosotros las pasamos para los de graduación más elevada, para que las traten, en vista de su mayor saber" (Owen, Rev. G. Vale, "La vida más allá del velo", FEB, 5a edición, pág, 179).


“Peticiones semejantes a esta, se elevan a Planos Superiores y allí son acogidas por los emisarios de la Virgen de Nazareth, a fin de ser examinadas y atendidas conforme al criterio de la verdadera sabiduría” (André Luiz, F. C. Xavier, “Acción y Reacción”, FEB, 14ª edición, pág. 158).


PARA DEFINIR LOS SOCORROS NECESARIOS, SON CONSIDERADOS LOS DISTINTOS TIPOS DE ORACIÓN: “Nuestra especialidad es examinar las oraciones de los seres humanos, acudiendo a las Casas de Oración o a cualquier otro lugar donde haya un Espíritu que pide y sufre. Entonces, los ruegos de cada uno, son anotados y examinados por nosotros, procurando establecer la naturaleza de la oración, sus méritos e imperfecciones y su elevación o inferioridad, para poder determinar los socorros necesarios. Hasta las oraciones de los niños son tomadas en cuenta: cualquier pedido, cualquier súplica, tiene su atención particular. Hay oraciones sublimes, que se elevan de la Tierra hasta nosotros, tan puras, que atraviesan nuestras regiones como rayos de luz, buscando esferas más altas y aún elevadas que la nuestra. Existen igualmente, las imprecaciones más negras y dolorosas. Sin embargo, todas merecen nuestro particular cariño y cuidadosa atención” (María J. De Dios, F. C. Xavier, "Cartas de una muerta", LAKE, 10a. edición, pág. 109).


LA ORACIÓN AYUDA EN LA CURA, RENOVACIÓN E ILUMINACIÓN: (...) Los rayos divinos, enviados por la oración santificadora, se convierten en avanzados factores de cooperación eficiente y definitiva en la cura del cuerpo, en la renovación del alma y en la iluminación de la conciencia” (André Luiz, F. C. Xavier, "Misioneros de la Luz", pág. 67). 


LA ORACIÓN ES FACTOR DE INMUNIZACIÓN ESPIRITUAL: “La esposa de Nemesio, mantenía el hábito de la oración. Se inmunizaba espiritualmente por sí misma. Rechazaba sin esfuerzo, cualquier tipo de forma-pensamiento envilecido que le fuese lanzado” (André Luiz, F. C. Xavier y Waldo Vieira, "Sexo y Destino", FEB, 15a. edición, pág 55).


ES INDISPENSABLE LA PRÁCTICA METÓDICA DE LA ORACIÓN EN EL HOGAR: “Cada vez que se ora en un hogar, se ayuda a mejorar el ambiente doméstico. Cada oración del corazón, constituye una emisión electromagnética de relativo poder. Por eso mismo, el estudio familiar del Evangelio, no es sólo un curso de iluminación interior, sino también, un proceso avanzado de defensa exterior, por las claridades espirituales que enciende a su alrededor. El hombre que ora, lleva consigo una coraza inalterable. El hogar que cultiva la oración, se transforma en una fortaleza, ¿comprenden?” (André Luiz, F. C. Xavier, "Los Mensajeros", FEB, 24a. edición, pág. 197). 


CONCLUSIONES: Por las enseñanzas del Espiritismo sobre la oración, podemos tener la seguridad que nuestros ruegos son siempre oídos y atendidos de acuerdo con los méritos. 


Que cuando pedimos por nuestra mejoría íntima y crecimiento espiritual, un torrente de gracias, consuelos y orientación se derrama sobre nosotros por la aproximación de los Benefactores que dirigen nuestros pasos.


Que en los casos de errores por orgullo, egoísmo, vanidad y por falta de amor, caridad y perdón, debemos pedir a Dios fuerzas para no volver a equivocarnos y coraje para la reparación de las faltas, que nos van a garantizar la tranquilidad de conciencia y el fin del remordimiento y los sentimientos de culpa.


Que la voluntad, el pensamiento y el sentimiento son todo en la oración.


Que los Espíritus vinculados a nosotros por lazos de afinidad, agradecen nuestras oraciones dirigidas a ellos, porque se sienten aún recordados y queridos.


Que a la hora de la irritación, la inseguridad, el desequilibrio emocional, el dolor, la desesperación, las pruebas, la depresión, las angustias o la enfermedad, debemos recogernos en silencio y entregarnos a la oración, rogando ayuda a Dios y a Jesús: la ayuda vendrá, despuntará la paciencia, luego la crisis pasará y retornará la normalidad, dando seguridad a las decisiones que nos van a garantizar el bienestar y el equilibrio duradero.


Que muchos sufrimientos y problemas morales, físicos y de salud, devienen de faltas cometidas en vidas pasadas y que tenemos que rescatar a través de pruebas necesarias a nuestro progreso personal. Como esas situaciones difíciles son útiles e indispensables para nuestra felicidad futura, no pueden ser apartadas de nuestro pedido a través de la oración. Pero nunca faltará la ayuda espiritual para facilitarnos la superación de estas.


Traducción del portugués: Oscar Cervantes Velásquez


BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

KARDEC Allan: "El Evangelio según el Espiritismo", Caps. XXVII. El Libro de los Espíritus, Tercera Parte, Cap. II, De la Ley de Adoración, La oración.

DENIS Léon: "Despues de la muerte, parte quinta. La oración. Edición FEB.

FUENTE: El Reformador 1963.


FUENTE: Tema extraído de la Revista Información AÑO XVI Nº 193 de diciembre de 1992, escrito por Geziel Andrade.

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