sábado, 14 de mayo de 2011
Visión Espírita de la Ola Invernal en Colombia
miércoles, 28 de julio de 2010
LIBRO: "RETROSPECTIVA BIOGRAFICA DEL Dr. LUIS ZEA URIBE"
El Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís" a través de su Departamento Doctrinario a sacado a la luz pública el libro "Retrospectiva Biográfica del Dr. Luís Zea Uribe", como un homenaje a este insigne cultor de la Doctrina Espírita y considerado por el movimiento espiritista nacional como Pionero del Espiritismo Colombiano.
El libro, prologado por Colombia Montoya de Martínez, destaca los aspectos más importantes del Dr. Zea Uribe en sus facetas como profesional de la medicina, político, escritor y espiritista. Además, resalta la importante labor desarrollada en sus investigaciones en el campo de la mediúmnidad y su aporte a las letras espíritas con su obra "Mirando el Misterio".
Su autor, responsable de este blog, invita a todos los amantes de la cultura espírita a apoyar con su compra a la Fundación Oasis de Amor, proyecto de servicio fraternal de nuestra Casa Espírita "Francisco de Asís".
sábado, 24 de julio de 2010
MATRIMONIO Y RELACIONES DE PAREJA: CÉLULAS GENERADORAS DE LA FAMILIA
Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís.
Santa Marta – Colombia, julio 24 de 2010
La modernidad ha traído, entre otros muchos males, que las relaciones de pareja se hayan vuelto algo superficial, donde preponderan el placer carnal y los intereses mezquinos del hombre o de la mujer, amparándose en el acelerado ritmo de la sociedad actual que termina por afectar la vida en común y sus aspiraciones, dificultando la convivencia; infidelidades, desconfianza, falta de compromiso son, entre otras cosas, el pan de cada de día de las relaciones de pareja, siendo esta la punta del iceberg de un hasta hoy, ignorado problema de desamor.
Los espíritus al ser consultados por Kardec acerca del matrimonio, en la pregunta 695 de “El Libro de los Espíritus”, respondieron en forma sabia y sencilla que “era un progreso en la marcha de la Humanidad”, razón por la cual, el hombre encarnado en la Tierra debe preocuparse en mayor medida, por la buena salud de las relaciones de pareja, aplicando el principio cristiano de “no hacer a los demás lo que no quisieras que hagan contigo”.
Al ampliar la respuesta dada por los espíritus a la pregunta 696, acerca de la abolición del matrimonio, Allan Kardec asegura que: “La unión libre y fortuita de los sexos es el estado natural. El matrimonio es uno de los primeros actos de progreso en las sociedades humanas; porque establece la solidaridad fraternal y se encuentra en todos los pueblos, aunque en diversas condiciones. La abolición del matrimonio sería, pues, el regreso a la infancia de la Humanidad, e incluso, colocaría al hombre por debajo de ciertos animales que le dan el ejemplo de uniones constantes”. El hombre necesita de la vida social, y es en la unión conyugal, donde encontramos el punto de partida de la célula generadora de la familia, donde el progreso se hace efectivo en el ser a través del estrechamiento de los lazos sociales, pues tal como lo plantean los espíritus en la respuesta a la pregunta 774 de “El Libro de los Espíritus”, los lazos de familia son una ley natural, pues de esta manera Dios los insta a amarse como hermanos.
Acorde a las enseñanzas de Emmanuel en “El Consolador Prometido por Jesús”, reconocemos que el matrimonio constituye una dura prueba, pero que sirve de redención para aquellos espíritus que, comprometidos en el pasado, necesitan saldar sus cuentas con la ley de causa y efecto. Por eso, “para conquistar la paciencia y el heroísmo domésticos es menester la más arraigada fe en Dios, y tomar como espejo divino el ejemplo ofrecido por Jesús en su apostolado de abnegación y dolor sobre la faz de la Tierra”.
Especialistas en el tema de las relaciones de pareja aseveran que: “Todas las parejas pasan en algún momento de su relación por situaciones de crisis. Lo importante en esos momentos es afrontarlas y superarlas actuando con madurez y asumiendo los vaivenes de la relación como algo normal que ocurre en todas las relaciones pero que hay que tratar de solucionar. Ante las dificultades, no debemos caer en el abandono de la pareja ni dejar que las cosas se solucionen solas. Es importante una actitud activa y hacer todo lo posible por salir de esa situación, averiguando cuáles son los motivos que la provocaron y procurar que no vuelva a ocurrir. Para que una relación sea sólida debe estar basada en el amor, confianza, respeto y comunicación. De esta forma, aunque no va a estar exenta de dificultades será más fácil superar todos los obstáculos que se puedan presentar, pues se apoya en los pilares básicos de una relación afectiva”.
Quién puede poner en duda semejantes aseveraciones, que llevadas a la práctica generarían un estado de bienestar para la relación de pareja, pero que en aquellas relaciones donde los intereses particulares de cada pareja priman por encima del objetivo común, representan simple y llana teoría que de nada sirve si no existe la verdadera motivación en las relaciones humanas que es el amor. Como enseña André Luiz en la obra “Opinión Espírita”, “Todo corazón necesita de amor. Urge discernir, pues, cómo se ama y cómo se es amado ”. Pero, ¿Dónde podemos encontrar respuestas claras, concretas y precisas a este tema que afecta de una u otra manera a todos los espíritus que hasta hoy han reencarnado en la Tierra? Compleja respuesta que difícilmente nos la van a responder los más eruditos especialistas en el campo familiar y que de espaldas a la ley de reencarnación, pretenden sentar cátedra alrededor del tema.
Para quienes se amparan bajo la frondosa sombra intelecto-moral que nos ofrece la Doctrina Espírita, existen obras que nos han legado Espíritus como Juana de Ángelis, André Luiz, Emmanuel, Amelia Rodrigues, Manuel Philomeno de Miranda y muchos otros, obtenidos a través de la mediúmnidad psicográfica, nos permiten tener una mejor apreciación de la complejidad del tema y donde se encuentran las raíces psicológicas profundas que no le permiten al ser encontrar la esquiva felicidad que tanto anhela. Es necesario reafirmar que, “el orden natural e inherente a la especie humana es, incontestablemente, la monogamia, ya que, teniendo por base la unión constante de los cónyuges, permite que se establezca entre ambos una estrecha solidaridad, no sólo en las horas de regocijo, sino también en los momentos difíciles y dolorosos. Es también de ese modo que los padres pueden dar a los hijos todo lo que ellos necesitan para un desarrollo normal, sin problemas de personalidad.
El matrimonio monógamo es el instituto que mejor satisface los planes de Dios, en el sentido de preparar a la familia para una convivencia de paz, alegría y fraternidad, estado ese que ha de extenderse, en el futuro, a la Humanidad entera”. Si bien es cierto que existen culturas ancestrales que mantienen, aún hoy, vivas y actuantes su manera de llevar las relaciones de pareja, debemos comprender que eso corresponde al estado evolutivo de los espíritus que reencarnan, según sus necesidades de progreso espiritual, en esos pueblos. Podemos mencionar a manera de ejemplo “dos costumbres matrimoniales que han existido y existen en algunas partes; la poligamia y la poliandria. La primera, más extendida, es común en países musulmanes donde todo buen creyente está autorizado a poseer hasta 4 esposas legítimas. En otras regiones africanas y de la India no existen límites en cuanto al número de concubinas, siempre que el marido posea la suficiente holgura económica para mantenerlas a todas por igual. La poliandria es práctica común en el Tibet, donde 2, 3 y hasta 4 hombres poseen con frecuencia una sola mujer común. A esto debe añadirse que cuando una mujer se casa con un hombre que tiene varios hermanos menores, se convierte automáticamente en la esposa de éstos. Además, es común para estas mujeres tener relaciones extramatrimoniales con los lamas o monjes solteros”. Peor aún es la costumbre en pueblos como los “Danakil del África Occidental, el novio debe haber matado a un hombre para obtener el derecho a casarse. Las costumbres sanguinarias de esta tribu exigen esta imprescindible prueba de virilidad para encontrar esposa. Como vemos, la violencia y la crueldad llegan aquí a formas sanguinarias tan sólo para obtener el derecho a casarse”.
En Colombia, algunas tribus indígenas como los Wayuú, de la Guajira, “…viven en clanes que son matrilineales en donde el parentesco está conformado por solo los padres y sus hijos. También, en esta cultura “la poligamia es el modelo preferido de matrimonio, lo cual a su vez es signo de riqueza y señal de prestigio”. En estos matrimonios polígamos, cada esposa vive aparte de las otras con sus hijos y el esposo visita a cada una de sus familias nucleares. Aunque el padre participa activamente en la vida de cada familia, él normalmente se queda con su última esposa”.
André Luiz en su obra “Evolución en dos Mundos”, asevera que el ser “al caer en la poligamia traza para sí mismo una larga ruta de aprendizaje, que no podrá eludir por la matemática del destino que uno mismo se creó”. Y remata sus apreciaciones asegurando que: “cuanto más se integra el alma en el plano de la responsabilidad moral para con la vida, más aprende el impositivo de la disciplina propia a efecto de establecer, mediante el don de amar que le es intrínseco, nuevos programas de trabajo que le faculten su acceso a planos superiores”. Pero más allá de las veleidades típicas del ser encarnado, que interpreta acorde a su grado de ignorancia las cosas espirituales, existe una bien organizada planificación de la institución familiar que, según el mentor espiritual Emmanuel “tiene sus orígenes sagrados en la esfera espiritual. Con sus lazos se reúnen todos aquellos que se comprometieron, en el Más Allá, a desarrollar en la Tierra una tarea constructiva de fraternidad real y definitiva”. Continúa elucidando Emmanuel de esta manera: “En esa institución divina prevalecen los eslabones del amor, fundidos en las experiencias de otras eras. Sin embargo, ahí acuden también los odios y persecuciones del oscuro pasado a fin de transfundirse en solidaridad fraternal, con miras al futuro ”.
Pero, a que se debe la relajación de las costumbres hasta llegar al desequilibrio sexual que se desborda en la exacerbación de las pasiones, al amor degradado al instinto animal, y al predominio de las sensaciones viles, por encima del sentimiento fraterno que debe enriquecer las relaciones de pareja en nuestro planeta Tierra. En el estudio de las obsesiones encontramos luces de entendimiento a esta problemática, pues como enseña Juana de Angelis: “Espíritus perturbados en sí mismos se reencarnan anatematizados por desequilibrios físicos y psíquicos que proceden de recuerdos negativos y de los errores anteriormente practicados. Espíritus inquietos se reemboscan en la indumentaria fisiológica, azuzados por falsas necesidades a las que se arrojaron impensadamente en las existencias pasadas. Espíritus aturdidos recomienzan la experiencia carnal bajo el guante de pasiones que deben superar y resbalan en las experiencias comprometedoras en las que más se infelicitan. Espíritus ansiosos vitalizan las ideas que los atormentan y establecen conexiones enfermizas con otras mentes, engendrando dramas obsesivos de lamentables consecuencias”. “Diariamente millones de criaturas mal informadas o desavisadas, fascinadas por las ilusiones del placer, se arrojan a los despeñaderos de la locura, por frustraciones y desasosiegos sexuales. Sublime campo de experiencias superiores normalmente se convierte en pantano sombrío de miasmas asfixiantes y tóxicos nefastos”. “….En la erraticidad, hay mentes ociosas, atormentadas y sedientas, victimizadas por pasiones que aún no se aplacaron, que se encuentran realizando incesante intercambio obsesivo con los que se permiten, en la Tierra, las alucinaciones sexuales y los desavisos afectivos. En uniones terribles, se asocian a ellos con virulencia, explotándoles los centros genésicos y destruyendo en ellos la alegría y la esperanza de vivir”.
Juana de Angelis amplia estas orientaciones, haciéndonos reflexionar acerca de la vigilancia de los pensamientos y el control del sexo así: “Cuando inusitados pensamientos te ensombrezcan las estructuras mentales con ideas infelices; cuando los dulces afectos se transformen en los recesos de tu corazón en horno de deseos; cuando la ternura con que envuelves a los que estimas o amas se te presente ardiente o angustiosa; ¡cuando pases a sufrir dolorosas constricciones en la organización genésica, ten cuidado! Ciertamente estarás siendo obsesionado por otros Espíritus, encarnados de mente vigorosa o desencarnados infelices, en trama continua para arrojarte a los precipicios de la alucinación. Levanta el pensamiento a Jesús y entrégate a Él en clima de donación total, seguro de que el Vencedor de todos los embates te ayudará a salir de la cruel constricción, encaminándote en dirección a la armonía…”.
Humberto Mariotti en su artículo “Sexo, Sexualidad y Amor”, plantea lucidamente que: “Hay quienes dicen que el matrimonio en este instante “es una institución fallida”, pero no presentan ninguna alternativa para la construcción de la familia, haciendo de la criatura humana un animal sexual que usa y abusa, dejando, en consecuencia, la prole al abandono… Cuando el amor dirige las sensaciones, irguiéndolas hacia el área de las emociones, se hace más fácil superar los problemas conyugales, reorganizándose los programas afectivos y reencontrándose el placer de la convivencia. El orgullo, el amor propio, la inseguridad personal responden por las desconfianzas, las inferioridades que producen sospechas y propician la separación precipitada antes de que el problema pase por el cedazo de la razón y de una meditación más profunda, mediante lo cual se calma la situación y se reanuda el compromiso, que prosigue, quizás, más seguro y más profundo. Y termina recordándonos que: “El sexo y la sexualidad merecen respeto y buena utilización para atender la finalidad para la cual la Vida los ha organizado” .
Quisiéramos terminar estas disquisiciones tomando un fragmento de la obra “Entre la Tierra y el Cielo”, cap. XXXVIII (Boda Feliz), del espíritu André Luiz y psicografiada por Chico Xavier, que nos permite comprender cuan necesaria es la vida en pareja, amparada por el vínculo matrimonial en nuestra amada Tierra: “A medida que me aumenta la experiencia en el tiempo, reconozco que el matrimonio, por encima de todo es unión de alma con alma”…. “La amistad pura es la verdadera garantía de la ventura conyugal. Sin los cimientos de la comunión fraterna y del respeto mutuo, el matrimonio pronto se transforma en pesadas cadenas de condenados de la cárcel social”.
viernes, 8 de enero de 2010
¿MARÍA MAGDALENA Y LA MUJER ADÚLTERA SON EL MISMO PERSONAJE CITADOS EN EL EVANGELIO?

Existe una gran duda respecto a la figura de María Magdalena y la de la mujer adultera citados en los Evangelios, pues algunos tienden a confundir los dos personajes como si fuesen el mismo, cuando en la literatura espírita, como vamos a ver más adelante, existe información clara y veraz sobre la identificación de cada uno de ellos. Es necesario anotar que en esta confusión la Iglesia Católica ha jugado un papel importante como quiera que además de la adultera, incluyó a María de Betania, la hermana de Lázaro (el resucitado), en la identificación de María Magdalena haciendo de tres personajes en la vida de Jesús, uno solo.
“Deseoso de reparar o disminuir los vejámenes que generara, fue en la busca de la esposa destrozada después de la terrible escena que no culminó en un acto de sangre, gracias a la intervención del Maestro que le tendió las manos, proponiéndole recomenzar…
En la obra “Cuando Regrese la Primavera” también existe una referencia a María, la hermana de Lázaro, en la lectura denominada “En Betania, Lázaro volvió”. Es claro que María, la hermana de Lázaro nada tiene que ver con la mujer adultera y María Magdalena.
“Después de luchas tiranizantes consigo misma, experimentó la soledad y el abandono, cuando todos se fueron a predicar y vivir el mensaje.
- Cuando regrese la primavera, Justicia de amor. Amelia Rodrigues/Divaldo Pereira Franco. Editora Espírta Alvorada, pág. 99.
- Las primicias del reino, La familia de Betania. Amelia Rodrigues/Divaldo Pereira Franco. Editora Espírita Alvorada, pág. 186.
- Las primicias del reino, La rediviva de Magdala. Amelia Rodrigues/Divaldo Pereira Franco. Editora Espírta Alvorada, pág. 194.
- Buena Nueva, María de Magdala. Hermano X/Chico Xavier. IDE - Mensaje Fraternal, capítulo 20, página 130 - 139, 2007, Araras, SP., Caracas.
Santa Marta – Colombia
Enero de 2010
viernes, 17 de abril de 2009
ECTOPLASMA Y MATERIALIZACIONES
La mediúmnidad que sensibiliza directamente los órganos de los sentidos físicos de los observadores, es conocida como mediúmnidad de efectos físicos, materiales u objetivos. En esta clase de mediúmnidad, sus efectos se revelan en forma de fenómenos objetivos, envolviendo elementos materiales que permiten un examen directo por parte de todos los presentes encarnados, aún cuando no sean médiums ostensivos.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
LA MUJER, EDUCADORA POR EXCELENCIA
Procrear es una ley biológica. Ser padres implica, además, adquirir conocimientos, asumir deberes y responsabilidades para con nuestros hijos y nuestra familia.
Tener hijos, ser padres, es una función natural, pero hacer de ellos personas conscientes, responsables, honestas, solidarias, libres, es otra cosa. Y es que la labor educativa que se realiza en el hogar es irreemplazable e intransferible, porque toda conducción se graba en la psiquis del niño y cuanto antes nos preparemos y ocupemos de educarlos, mejor los estaremos capacitando para su progreso consciente y para la concreción de sus objetivos de vida.
Somos responsables ante Dios, del cuidado y encauzamiento de esos seres que hoy son nuestros hijos y de los que somos sus “modelos naturales”, por estar las veinticuatro horas influenciando sobre ellos directa o indirectamente, a través de la palabra o el ejemplo, de la presencia o de la ausencia.
Educar, es preparar al individuo para vivir dentro de patrones morales e intelectuales vigentes en determinado momento, en determinada sociedad. La madre debe sustentar la educación de los hijos enseñándoles la sana convivencia por medio de la evangelización, siguiendo el modelo de Cristo. Evangelizar a un niño o a una persona adulta es, pues, enseñarle a convivir con los semejantes dentro de los patrones de la moral cristiana.
La naturaleza dio a la madre el amor a sus hijos, en beneficio de la conservación de éstos. Sin embargo, en los animales ese amor se limita a sus necesidades materiales y cesa cuando los cuidados ya no son necesarios. En el hombre, persiste durante toda la vida e implica una devoción y una abnegación que, incluso, sobrevive a la muerte y acompaña al hijo hasta más allá de la tumba.
El corazón materno es un cuenco de amor en el que se manifiesta la vida, de ahí que se comprenda que el amor maternal está en las leyes de la naturaleza, pero sin lugar a dudas, la misión de las madres no siempre es un mar de rosas, sino que por el contrario, es una tarea espinosa, donde la renuncia y las lágrimas son ingredientes fundamentales. En el ambiente doméstico, el corazón de la mujer debe ser el exponente divino de toda la comprensión espiritual y de todos los sacrificios por la paz de la familia.
Al instituir la familia quiso Dios, en su infinita sabiduría, confiar a la madre la sublime misión de ser la dispensadora de afecto, infundiendo en su corazón reservas inexorables de abnegación, cariño y paciencia con que acudir a las necesidades del hijo, sin desatender a los reclamos del padre, asegurando de este modo, la condición básica de la sobrevivencia familiar. Para el hijo, el amor materno es tan indispensable, como el sol lo es para la vida de las plantas. Si le falta ese amor, su desarrollo físico, mental, afectivo y espiritual estará comprometido por toda la existencia de forma insalvable, ya que nada, absolutamente nada, podrá compensarlo.
A la madre incumbe promover la integración familiar, fusionando a unos con otros en la amistad y en la cooperación, ofreciendo a todos su sonrisa estimulante, su palabra de coraje y el calor de su ternura. Sin embargo, en la sociedad actual, la modernidad - en algunos casos - está encontrando hogares sin madres, que lucharon mucho para huir de él, alegando la necesidad de trabajar para ayudar en la economía doméstica. Puro pretexto. Muchas veces lo que ellas ganan no basta para pagar la empleada que se queda en su lugar, junto a sus hijos. El objetivo de la fuga de las tareas domésticas es algunas veces, la búsqueda de placeres, ocultos en el anonimato de las multitudes que caracterizan, especialmente a las grandes ciudades.
El mentor espiritual Emmanuel, a través de la psicografia de Chico Xavier nos enseña en la obra "El Consolador Prometido por Jesús" que:
Desde la infancia tiene que ir preparándolos para el trabajo y la lucha que les aguardan. Ya en sus años iniciales debe enseñar al niño a huir del abismo de la libertad sin restricción, controlando sus actitudes y poniendo orden en su mente, pues esa es la oportunidad más propicia para sentar las bases de su vida.
Ha de sentir a los de otras madres como si fuesen los suyos, sin abrigar en modo alguno la falsa creencia de que los hijos de ella son mejores y están mejor dotados que los de los demás. Enseñará la más pura tolerancia, pero no dejará de ser enérgica cuando sea esto necesario en el proceso de la educación, vista la heterogeneidad de las tendencias y la diversidad de temperamentos que hay ente los niños.
Se sacrificará por la paz de sus hijos, de todos los modos a su alcance, sin quebrantar la pauta de grandeza espiritual de su tarea, enseñándoles que todo dolor es respetable, que todo trabajo edificante es divino y que toda dilapidación constituye una falta grave. Le enseñará el respeto por el infortunio ajeno, a fin de que ellos también sean amparados en el mundo, en la hora de amargura que les espera, hora común a todos los seres. En los problemas del dolor y el trabajo, de la prueba y la experiencia, no debe conceder la razón a ninguna queja de sus hijos sin antes analizar desapasionada y minuciosamente la cuestión, y elevará los sentimientos de ellos hacia Dios, sin permitirles estacionarse en la futilidad o en los prejuicios morales de las situaciones transitorias del mundo.
Será en el hogar, el buen consejo sin parcialidad, el estimulo al trabajo y la fuente de armonía para todos. Buscará en la piadosa Madre de Jesús, el símbolo de las virtudes cristianas, transmitiendo a los que la rodean los dones sublimes de la humildad y la perseverancia, sin preocuparse en absoluto por las pequeñas glorias efímeras de la vida material.
Al cumplir ese programa de esfuerzo evangélico, aún suponiendo que fracasen todas sus consagraciones y renunciamientos, corresponde a las madres incomprendidas entregar el fruto de sus labores a Dios y prescindir de todo juicio del mundo, pues el Padre de Misericordia sabrá evaluar sus sacrificios y bendecirá las penas que le han tocado en la sagrada institución de la vida familiar ”.
- La vida en familia - Emmanuel/Chico Xavier
- El consolador prometido por Jesús - Emmanuel/Chico Xavier
LA MESA Y EL PAN
Tomado del libro: "Mediumnidad" Kardec explicó el problema de la mesa en las sesiones espíritas con su habitual naturalidad: es ...
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Allan Kardec obtuvo de los Espíritus Superiores, en respuesta a la pregunta 95 de El Libro de los Espíritus, la siguiente revelación:...
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Como es comprensible, la planificación para las reencarnaciones es casi infinita, y obedece a criterios que se derivan de las conquistas...
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Sí, treinta y tres años después, ofrezco un tributo de gratitud a la gloriosa Doctrina Espírita que, despertando conciencias y santificando ...


