viernes, 24 de agosto de 2018

Cirugías Espirituales en las Casas Espíritas


Por: Raúl Texeira


Cuando hablamos de cirugías espirituales, tenemos que destacar aquello que los Espíritus hacen y de las que, muchas veces, no tenemos conciencia. Ellos trabajan en el campo periespiritual, utilizando los recursos fluídicos del mundo espiritual y del poder mediúmnico que tiene la casa, en función de su grupo de médiums, y del que a veces no nos enteramos. Cuando llegamos a saberlo, acostumbramos hacer en torno a eso un verdadero carnaval. Entonces, surgen polémicas, discrepancias, desentendimientos, juegos de intereses y ceremoniales plenamente innecesarios para dicha tarea.

Cuando se trata de cirugías con utilización de instrumentos de perforación o corte, la casa espírita deberá tener todo el cuidado posible porque esa no es la propuesta de la Doctrina Espírita. Con el debido respeto a los médiums curadores que utilizan cuchillos, navajas, bisturís, sierras, agujas, etc., es bueno que sepamos que esa no es la finalidad de un centro espírita, evitando, siempre que sea posible, semejantes prácticas en nuestras instituciones. Perforaciones, cortes, extirpaciones de órganos y todo lo demás de ese ámbito, son de la esfera de la medicina humana, y le debemos respeto a los facultativos, respeto a la ciencia.

Tenemos a nuestra disposición la fluidoterapia, que es una forma de tratamiento que los Espíritus nos enseñaron, conforme a las referencias de Allan Kardec en el cap. XIV, ítems 32 y 33, de La Génesis, lo que debe ser observado y realizado con profundo fervor, identificando los principios de la fluidoterapia con las perfectas leyes de la naturaleza.

Sin embargo, hay médiums con posibilidad de realizar esas actividades de cura espiritual, sin que pertenezcan a ningún centro espírita, pero cuando pertenecen, es común que haya mucha indisciplina en torno a ese tipo de actividad, por cuanto son raros los dirigentes que no se extasían ante esa expresión mediúmnica, pasando a consagrar a los médiums una peligrosa veneración y por eso no se sienten con el coraje para llamarles la atención hacia la indispensable vigilancia y la urgente renovación, mientras actúan en las labores de bien al próximo.

Es mucha la gente que busca esa faceta mediúmnica, mucha que la desea y diversos son los médiums que se dedican a esas lides, pero que se sienten imposibilitados de vivenciar la disciplina que el Espiritismo propone, pasando, en nombre del ejercicio de la caridad, a dedicar un tiempo muy grande a esas prácticas, dejando de lado tiempo precioso para los estudios indispensables para reflexionar en torno de su propia actividad, y saber cómo actúan los Espíritus por su intermedio y que objetivos tienen ellos al prestar ese servicio; y por desconocer el sentido de la mediúmnidad para la vida de los médiums, menosprecian los esfuerzos de la autorrenovación, a pesar de que se apoyan, casi siempre, en una visión distorsionada de lo que es la práctica de la caridad. Ese es un aspecto peligroso de las prácticas quirúrgicas en los centros espíritas. Es cierto que los Espíritus dedicados al bien del prójimo realizan verdaderos prodigios sin que lo sepamos. Otros se dan a conocer, mas confieren recursos en la mejoría íntima de aquellos a los cuales ofrecen curas físicas, en nombre del Señor.

En Rio de Janeiro hay instituciones muy conocidas que, como el Templo Espírita Tupyara, realizan respetables trabajos de tratamiento físico, que se tornaron dignos de confianza por los resultados obtenidos, en razón de los médiums que trabajan en esa labor instados a la disciplina y la buena conducta, para ser merecedores de la ayuda de los Buenos Espíritus. Realizan tratamientos quirúrgicos a distancia sin que ningún médium necesite agujerear o cortar a los pacientes. Es común que las personas sientan los resultados de las curas realizadas, demostrando exactamente aquello que El Libro de los Médiums nos enseña, o sea, cuando hay mérito del enfermo y un médium en buenas condiciones para la realización del fenómeno de cura, ella se da.

Los indispensables cuidados que el centro espírita deberá tener son: primero, verificar si hay médiums con todas esas habilidades - que son raros - y, después, qué tipo de trabajo debe ser cancelado por la institución, en nombre del Espiritismo. El tratamiento de la salud ajena es algo de mucha responsabilidad.



Tomada de la página web: http://jornaloespirita.blogspot.com


Traducción al español: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta – Colombia
Agosto de 2013


jueves, 9 de agosto de 2018

Vudú, misterio o fantasía

MARIE LAVEAU, CONSIDERADA LA REINA DEL VUDÚ EN NUEVA ORLEANS


Nacida el 10 de septiembre de 1794, sus orígenes se relacionan al reconocido barrio francés de la ciudad de New Orleans. Su padre era un acomodado hacendado blanco llamado Charles Laveau, mientras que su madre era una mulata llamada Darcental Marguetto.

La fama de Laveau creció a tal punto que líderes de una iglesia local permitieron que ella pudiera, en la parte posterior de dicha iglesia, practicar libremente sus ritos. En tanto, su poderosa magia le significó, a “La bruja de Nueva Orleans”, que varias personas acudieran con el fin de solicitar favores de todo tipo: espirituales, económicos y amorosos. Marie era admirada y temida, muchos afirmaban y todavía hoy lo hacen, diciendo que su magia y poderes eran muy reales.

Se dice que Marie Laveau comenzó a practicar abiertamente el Vudú después de que desapareciera su primer esposo. Muchos pensaron que la desaparición de Jacques fue sumamente extraña, y hay quienes sospecharon de Marie y se atrevieron a decir que esta lo había asesinado. Desde la desaparición de Jacques, Marie comenzó a ser conocida como “La viuda de París”.

Después de la muerte de Jaques, Marie comenzó a hacerse muy popular. Parte de los ritos que practicaba se basaba en la adoración de una serpiente llamada Zombie. Las mujeres pagaban mucho dinero por sus poderes.

Casa donde habitó Marie Laveau, sitio turístico de New Orleans.

Años después, la reina del vudú vivió en un matrimonio de derecho común con Christophe Louis Dumesnil de Glapion, quien también murió en 1835 de una forma muy misteriosa y sospechosa. Marie Laveau ejerció sus famosos poderes hasta 1835, cuando falleció a los 41 años, aunque no todo está muy claro con respecto a la muerte de la “bruja de Nueva Orleáns”, puesto que hay un registro de una mujer llamada Marie Glapion Laveau que falleció en 1881 a los 86 años.

Esta famosa mujer continúa siendo la reina de Nueva Orléans. Cientos de locales y turistas visitan su tumba en el cementerio de San Luis para pedirle toda clase de favores e inclusive para hacer rituales.


miércoles, 25 de julio de 2018

LA CONVERSIÓN DEL PROFETA MOISÉS, DE POLITEÍSTA A MONOTEÍSTA


Por: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia


La civilización occidental, con una pronunciada influencia del judaísmo, el cristianismo y el Islam[1], religiones que cuentan con gran número de adeptos, Moisés aparece como profeta y legislador cuyas actuaciones están escritas en uno de los libros del Antiguo Testamento, el Éxodo. Criado y educado en la corte de los faraones egipcios, cuentan las sagradas escrituras que cierto día observando el trabajo de los esclavos hebreos y viendo la brutalidad con que eran tratados, Moisés acabó con la vida del egipcio maltratador, razón por la cual tuvo que huir de Egipto por las molestias que su acto produjo en la corte del Faraón.

Se refugió en la región de Madián, tierra de pastores, donde se casó con Séfora, la hija mayor de Jetró[2]. En esa región vivió como pastor durante 40 años; cierto día pastoreando el rebaño hacia el monte Horeb, vio una zarza ardiendo sin consumirse, que de acuerdo a la cita bíblica Éxodo 3:5-14, a la letra dice:

“No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. [...] Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. [...] Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias. Por eso he descendido para librarlos de manos de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel [...] Ven, por tanto, ahora, y te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel. [...] "Yo soy el que soy".

A pesar de la negativa de Moisés para cumplir semejante encargo, Dios le ofrece todo su apoyo para cumplir con éxito su misión. Bajo esas condiciones, Moisés inicia su gesta libertadora de la esclavitud egipcia hacia la tierra prometida, bajo la infame presión del ejército del faraón Ramsés II.

¿Pero, qué nos lleva a concluir que Moisés y el pueblo hebreo, se mantenían bajo la influencia de las enseñanzas politeístas? Nos apoyamos en la siguiente cita que encontramos en Éxodo 15:11:

¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?
¿Quién como tú, magnífico en santidad,
terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

No es de extrañar que entre los mismos hebreos se diera el culto a varios dioses, teniendo en cuenta que muchas veces fueron sojuzgados por pueblos que profesaban el politeísmo[3], y dichas costumbres fueron asimiladas por la gran mayoría. Esa es la razón por la cual Yavhe exhorta a su pueblo a mantener la unicidad en Dios.

Moisés, mensajero del Maestro Jesús, recibió el encargo de llevar a su pueblo hasta la tierra prometida, tarea nada fácil ante un pueblo indómito y contaminado por las creencias paganas. Acudiendo a citas que reafirmen la idea central de nuestro artículo, en Éxodo, cap. 20:2-3, encontramos: “Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí”; aquí se pone de manifiesto la existencia de otros dioses ajenos a la concepción monoteísta de la divinidad. Igualmente en Deuteronomio cap. 6:4, leemos, “Escucha, oh Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”, en esta se establece la obligación de seguir a una sola divinidad. Más contundente aún, es el versículo de Isaías cap. 44:6 que dice: “Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios”, donde se patentiza la necesidad del culto a un solo Dios.

Para Emmanuel, guía espiritual del médium Francisco Cándido Xavier, “la misión de Moisés fue tornar accesibles al sentimiento popular las grandes lecciones que los demás iniciados eran compelidos a ocultar. Y, de hecho, en el seno de las grandes figuras de la antigüedad, se destaca su figura como el primero en rasgar la cortina que pesa sobre los más elevados conocimientos, filtrando la luz de la verdad religiosa para el alma simple y generosa del pueblo[4]”.

Antes de la llegada de Cristo, ya el pueblo hebreo había asimilado la concepción monoteísta, no en vano Dios les transmitió su Ley, a través de Moisés en el Monte Sinaí y “de ese pequeño foco salió la luz destinada a esparcirse por todo el mundo, a triunfar sobre el paganismo y a dar a Abraham una posteridad espiritual “tan numerosa como las estrellas del firmamento [5]”.


[1] Estas son las tres grandes religiones de occidente, entre las cuales existen muchas semejanzas y particularmente con la presencia del profeta Moisés, el cual es reconocido por el Islam con el nombre de Musa.
[2] Jetró, también conocido como Reuel o Hobab, era sacerdote de Madián.
[3] Entre estos pueblos podemos nombrar asirios, babilonios, egipcios, romanos, etc.
[4] Chico Xavier/Emmanuel, El pueblo de Israel, en: A camino de la luz, Mensaje Fraternal, 2007.
[5] Allan Kardec, El Evangelio según el Espiritismo, Cap. XVIII, Muchos son los llamados y pocos los escogidos, Parábola del festín de las bodas. CEA, 2014.

domingo, 15 de julio de 2018

CUANDO LA VIOLENCIA IRRUMPE EN NUESTRA COTIDIANIDAD

Por: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

Vivimos en nuestro país días aciagos, marcados por la acción persistente de la violencia. Las crónicas judiciales de los diarios regionales anuncian, casi como un réquiem cotidiano, la actividad delincuencial que azota a los ciudadanos de bien, manteniendo en vilo a una sociedad que no halla salida a semejante laberinto de dolor e inseguridad.

Innumerables preguntas quedan sin respuesta ante el clamor de la ciudadanía que implora soluciones a las autoridades, mientras se agudiza esta profunda crisis de valores que corroe las bases de la sociedad. En vano, sociólogos, políticos y periodistas ensayan teorías que pretenden justificar la violencia que se ensaña contra el ciudadano indefenso. Algunos arguyen que la criminalidad es consecuencia lógica de la crisis económica que azota nuestros tiempos, buscando en las carencias materiales la raíz de los impulsos violentos.

En medio de esta realidad, Colombia ha promulgado una nueva Ley de Seguridad Ciudadana, destinada a disminuir los índices de criminalidad urbana. Sin embargo, en este país de realidades complejas, donde “hecha la ley, hecha la trampa”, los antisociales y, en particular, ciertos abogados defensores, encuentran resquicios legales para devolver rápidamente a las calles a quienes, sin el menor remordimiento, retoman su camino delictivo.

Desde el conocimiento espírita, buscamos ofrecer luces de entendimiento ante la dinámica de este fenómeno violento que asola nuestras ciudades y del que participan, cada vez más, jóvenes casi salidos de la adolescencia, que con severidad atentan contra la vida de quienes se interponen en sus fechorías.

La mentora espiritual Joanna de Ángelis, en su obra Adolescencia y Vida, nos recuerda que ya Aristóteles, tres siglos antes de Cristo, describía a los adolescentes como impetuosos e irascibles, propensos a la irritabilidad y al impulso sin control. Platón, por su parte, desaconsejaba el uso de bebidas alcohólicas antes de los dieciocho años, temeroso de “añadir fuego al fuego” en estos jóvenes tan fácilmente excitables.

Si a esta naturaleza juvenil le sumamos, según revelaciones de diversas fuentes espirituales, que nos hallamos en el advenimiento de una nueva era en la humanidad, comprendemos que abismos y tinieblas (las fajas más inferiores de la espiritualidad) se están limpiando, trayendo a la carne innumerables espíritus comprometidos moralmente, que desde temprana edad se ven arrastrados hacia las filas de la violencia, favorecidos por una deficiente educación en el hogar. Y como bien afirma Joanna de Ángelis, “el hogar es la mejor escuela educativa, la más eficiente, porque las lecciones allí suministradas son vivas e impresionables, cargadas de emoción y fuerza”.

Amplía aún más este concepto cuando asegura: “La familia equilibrada, estructurada con respeto y amor, es fundamental para una sociedad justa y feliz.

Lamentablemente, eso no es lo que ocurre, y de ahí resulta una sociedad juvenil desorganizada, agresiva, cínica o depresiva, que deambula por los oscuros caminos de las drogas, la violencia, el crimen y el desvarío sexual[1]”.

Bittencourt Sampaio refuerza esta visión, recordándonos que: “Viven hoy en la Tierra un mayor número de Espíritus encarnados que la totalidad de su población desde el inicio de la vida planetaria. Hasta 1825, mil millones de criaturas humanas se encontraban encarnadas; hasta 1925, la suma alcanzó dos mil millones, y actualmente pasa de tres mil millones. Este hecho señala la magnitud de vuestra época, pues en estos días, epílogo de un ciclo planetario, se limpian los umbrales de la espiritualidad inferior, reformándose los museos de sufrimientos purgatoriales, forjados a través de innumerables milenios…[2]”.

Pero ¿Qué puede hacer el ciudadano honrado que, día tras día, trabaja para suplir sus necesidades, mientras no logra comprender cómo existen seres que desprecian tanto la vida humana? Debemos aprender a lidiar con el psiquismo violento de estos personajes, que, tarde o temprano, deberán enfrentarse con su propia conciencia, padeciendo la angustia y el remordimiento por el mal practicado, atravesando rescates dolorosos en el momento oportuno.

Es por ello que hemos de aprender a afrontar este fenómeno social con serenidad y conciencia, pues en cualquier instante podríamos convertirnos en víctimas de un atraco callejero. ¿Cuál sería nuestra actitud ante semejante atropello? ¿Nos resistiríamos? ¿Increparíamos al delincuente? ¿O adoptaríamos una actitud de serenidad para proteger la vida, aún a costa de lo material?

Enfrentar con violencia al violento ha costado la vida de muchos de manera miserable. Esta reacción suele ser expresión de un orgullo aún latente que nos impide aceptar ser humillados por quienes, utilizando la fuerza, nos obligan a entregar bienes materiales que pueden recuperarse con el tiempo. Jesús de Nazaret, conociendo las flaquezas del alma humana, dejó una enseñanza que aún resuena para quienes aspiramos a ser sus discípulos:

“Al que te golpee en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames” (Lucas 6:29-30).

Sabia enseñanza que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la vivencia evangélica, recordándonos que ningún bien material vale más que la propia vida, y que, al optar por la mansedumbre, nos alineamos con el mensaje de Jesús, avanzando en el camino de la renovación espiritual en medio de una sociedad que, aunque convulsionada, transita hacia la luz.



[1] Juana de Ángelis/Divaldo Pereira Franco. El adolescente ante la familia, Adolescencia y Vida, 1997.

[2] Mostremos al Maestro en nosotros, Seareiros de Volta, Waldo Vieira, FEB, 1966.

jueves, 21 de junio de 2018

POLTERGEIST

El fantasma lanzador de piedras de Tucson
A primeros de septiembre de 1983, empezó una pesadilla para Mr. y Mrs. Berkbigler y sus cinco hijos. Acababan de trasladarse a su grande pero aún no terminada casa en el desierto, cuando grandes piedras empezaron a golpear la estructura cada noche. Las piedras no parecían venir de ninguna parte y ni siquiera la policía podía encontrar al responsable. Dicho en pocas palabras, los Berkbigler eran víctimas de un poltergeist, una especie de duende particularmente enojoso que se divierte apedreando las casas. Los miembros de la familia salían invariablemente para pescar al culpable, pero nunca podían ver a nadie. Los ataques empezaban generalmente entre las 5:30 y las 7:00 de la tarde, cuando volvían a casa del trabajo o del colegio. Las piedras llegaban en breves ráfagas, cesaban y empezaban de nuevo. A veces, la familia oía también misteriosos golpes en las puertas y ventanas.

Los Berkbigler creyeron al principio que un vagabundo era el responsable de aquella trastada, pero Mrs. Berkbigler estaba menos segura de la causa. «Tal vez es un espíritu -dijo al fin a los reporteros del Arizona Daily Star-. Tal vez hemos construido la casa sobre un cementerio sagrado o algo parecido.»

Pronto la prensa local se refirió al problema del «fantasma lanzador de piedras» de los Berkbigler. Durante las semanas siguientes, la policía local visitó la casa y puso un helicóptero de vigilancia para resolver el misterio. Terminaron siendo ellos mismos alcanzados por las piedras, a menudo a plena luz del día, y se mostraron reacios a visitar la finca.

El episodio más espantoso se produjo el domingo 4 de diciembre. Las piedras se habían mostrado activas pero esporádicas durante todo el día, por lo que dos reporteros del Star visitaron la casa para entrevistar a la familia. A las 6:10 de aquella tarde, fueron lanzadas piedras con tanta violencia contra la puerta lateral de la casa que los reporteros no podían salir. El asedio duró dos horas, hasta que la familia llamó al fin a la policía que acompañó a los reporteros lejos de allí.

Lo más chocante era que, para golpear la puerta lateral, las piedras tenían que pasar a través del garaje abierto de la casa. Como aquella tarde había una furgoneta aparcada allí, las piedras tenían que ser lanzadas con extraordinaria puntería a través de un espacio de sesenta centímetros entre el techo del garaje y el de la furgoneta. Sin embargo, el fantasma conseguía esta hazaña sobrehumana sin la menor dificultad.

El caos llegó a su punto culminante el 6 y el 7 de diciembre, cuando docenas de personas se presentaron en la casa para ayudar a la familia a atrapar al culpable. A pesar de la constante vigilancia de la finca, las piedras fueron arrojadas como de costumbre, alcanzando a personas en la noche oscura del desierto con asombrosa habilidad. El improvisado pelotón consiguió arrojar a un intruso de la propiedad, pero éste resultó ser miembro de la oficina del sheriff.

Pero entonces cesó simplemente el lanzamiento de piedras. Los asedios diarios terminaron después de la segunda noche de búsqueda y el caso del misterioso lanzador de piedras de Tucson quedó sin resolver. Y hoy continúa la incógnita.


Tomado del libro: "Un mundo de fenómenos extraños" de Charles Berlitz

miércoles, 6 de junio de 2018

MAGNETISMO PERSONAL DE JESÚS




Jesucristo a su paso por la Tierra, fue la demostración viva del magnetismo personal en su expresión divina. Su presencia era disputada por todos, las multitudes lo acompañaban siempre a los lugares que visitaba, animadas de sincera adoración; muchos le tocaban sus vestidos pues él emanaba una irradiación del más puro amor, de ahí, era posible la cura a muchos enfermos del cuerpo y del alma. Un clima de paz y de serenidad alcanzaba a cuantos buscaban su compañía. Lucas, en el Cap. 6:19, de su Evangelio, da testimonio de este hecho cuando comenta: “Toda la multitud procuraba tocarlo, porque salía de él una virtud que los curaba a todos”.

El hombre podrá batallar por la eclosión plana de sus potencialidades psíquicas, aprovechando la experiencia de los investigadores de la Tierra, pero no se debe olvidar de los ejemplos de Jesús, para alcanzar con armonía y equilibrio su progreso espiritual.

La razón del magnetismo irradiado por Jesús se fundamentaba en el amor que dedicaba a sus semejantes y, también, en las enseñanzas profundas que suministraba a través de su vivencia, de los consejos saludables y las recomendaciones valiosas, buscando impulsar a la criatura hacia Dios.

El magnetismo personal de Jesús hizo que la mujer que sufría de un flujo sanguíneo, hacia doce años, pensara que con sólo tocar su túnica podría quedar curada.

Ese mismo magnetismo hizo que el Centurión de Cafarnaúm juzgase que no era necesario que el Cristo fuera a su casa para curar a su siervo, bastando para ello, una orden a distancia.

María Magdalena, impresionada con el magnetismo personal de Jesús, lo buscó, y se transformó en su más asidua y dedicada seguidora.

Otro personaje que observó el gran magnetismo emanado por Cristo, aún sin conocerlo personalmente, fue Pablo de Tarso. Este Apóstol, pregonó a los humildes y a los potentados, a los plebeyos y a los nobles. Su presencia y la autoridad de sus palabras hicieron que él se destacase a los ojos de todos, como un gigante en el proceso de divulgación del cristianismo naciente.

En Allan Kardec encontramos otro ejemplo del misionero portador de gran magnetismo personal. Codificando una Doctrina nueva, en tiempo relativamente corto, se tornó en su mayor divulgador, atrayendo la atención de gran cantidad de personas de los más variadas estratos sociales.

En el mundo, las personas que intentan atraer a su semejante deben, sobretodo, saber amar.

Aquel que desea influencia legítima en la Tierra debe, primeramente, santificarse por influencia de los Cielos.

BIBLIOGRAFÍA
ü PADRE NUESTRO, lección 110 – Emmanuel
ü EVANGELIO DE  LUCAS

Tomado del libro Curso de mediúmnidad (primer año), de la Federación Espírita de Sao Paulo. 

Traducción al español: Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

lunes, 28 de mayo de 2018

POSEÍDA POR EL ESPÍRITU DE JOVEN ASESINADO

Montaje gráfico del autor del Blog.


Giuseppe Verardi tenía diecinueve años cuando su cuerpo fue encontrado debajo del puente que separa la ciudad de Siano y Catanzaro. Solo vestía calzoncillos y camisetas sin mangas, y el resto de su ropa estaba esparcida por todo el lugar. Era un 13 de febrero de 1936. La policía decidió que José se había suicidado. Este veredicto fue recibido con escepticismo por la familia y amigos del chico, que no podían creer que una caída desde diez metros de altura explicase las lesiones del joven.

La muerte del joven era ya historia pasada cuando, el 5 de enero de 1939, una situación extraña tuvo lugar en Siano. Maria Talarico, de diecisiete años, que nunca había conocido a Giuseppe ni a su familia, fue la protagonista de esta historia singular. Estaba pasando el puente con su abuela cuando sufrió un extraña ataque, cayendo de rodillas y delirando. Con la ayuda de su abuela y un amable transeúnte, la llevaron a casa. Pero cuando se recuperó de la crisis ya no era María. Una extraña voz masculina salió de la boca de la niña, que decía ser Giuseppe Verardi. El inquieto espíritu de Guiuseppe tomó el control total de María y llegó al extremo de escribir una carta a su madre con la caligrafía de cuando estaba vivo.

Esa misma noche, la entidad obligó a María a realizar una extraña pantomima, en la que revivió su última noche en Siano. El espíritu quería beber y jugar a las cartas, acciones que Giuseppe había realizado en Siano la noche en que murió. La entidad bebió una cantidad considerable de vino, a pesar de que María nunca bebió más de un vaso por comida. Luego, reprodujo la escena de la pelea con los hombres con los que jugó a las cartas, una pelea que supuestamente se había producido en el puente. Al día siguiente, la madre de Guiseppe fue a visitar a María, y la entidad que la poseía la reconoció de inmediato y le describió las heridas que habían encontrado en su cuerpo.

También nombró a sus asesinos, a pesar de que pocos de ellos todavía vivían en Siano. Más tarde, la Sra. Verardi regresó a su casa y oró por el espíritu de su hijo para que abandonase a María. Más tarde, ese mismo día, María fue al fatídico puente estando todavía poseída por el espíritu del joven asesinado. Luego se quitó la ropa y se acostó debajo del puente en la posición exacta donde habían encontrado el cuerpo de Giuseppe. Unos minutos más tarde se despertó sin recordar lo que había sucedido.

El retorno del espíritu de Giuseppe Verardi fue ampliamente comentado en la prensa en 1939. Ernesto Bozzano, probablemente el mayor investigador italiano en el campo de la metafísica, estudió el caso y en 1940 publicó un ensayo sobre el episodio.

Tomado de la Web: http://oliani-mantova.blogautore.repubblica.it/2007/11/24/posseduta-da-un-morto-ammazzato/

Traducción al español de Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia

CARTA DE ALLAN KARDEC A UN PRISIONERO

Señor: He recibido la carta que me habéis escrito, la cual lamento que mis ocupaciones no me hayan permitido responder antes. A pesar de m...