Señor:
He recibido la carta que me
habéis escrito, la cual lamento que mis ocupaciones no me hayan permitido
responder antes. A pesar de mi silencio, no podéis dudar del gran interés que
tengo en vuestra situación, motivado, sobre todo, por los excelentes sentimientos
de que estáis animado y en los cuales, gracias a la nueva luz que se ha hecho
en vos, no dudo que persistiréis.
Continuad, pues,
ilustrándoos tanto como vuestra posición lo permita, y encontraréis en esta
santa doctrina y en los consejos de vuestros guías espirituales las fuerzas
necesarias para resistir a las malas inclinaciones; y la expiación terrestre,
aceptada por vos con resignación cristiana, os librará de pruebas de otro modo
muy penosas que tendríais que sufrir sin un retorno sincero a Dios.
Pensad que nunca es
demasiado tarde para volver al bien y que Dios acepta todos los
arrepentimientos que nacen del corazón. Él recibe con alegría a la oveja
descarriada que entra en el redil, y esto es siempre motivo de fiesta entre los
Espíritus. Perseverad, pues, y cuando dejéis la Tierra para entrar en vuestra
verdadera patria, los encontraréis a vuestra llegada dichosos de poderos
extender los brazos.
¡Oh! ¡De qué alegría seréis
embargado cuando hayáis salido del abismo en el que unos pocos pasos más
habrían podido precipitaros durante mucho tiempo, por siglos tal vez! Mirad
hacia atrás, y vuestra vida pasada no os parecerá más que un mal sueño. ¡Cuánto
agradeceréis entonces a Dios el haberos enviado buenos Espíritus para
ilustraros y sosteneros!
Ya es algo no practicar más
el mal y arrepentirse de lo que se ha hecho; pero, para borrarlo por completo,
es preciso hacer el bien. Ahora bien, cada alma que hayáis ayudado a entrar en
el buen camino os será contada y añadirá algo a vuestra porción de felicidad
futura, porque os pagará en gratitud el servicio que le hayáis prestado.
Aquel que está siempre
dispuesto a ayudaros con sus consejos,
Allan
Kardec
Esta correspondencia fue
publicada por la revista Reformador en 1914, páginas 170 y 171. Traductor
desconocido.
Agradecimiento: Nuestro
sincero agradecimiento a la bibliotecaria Ana Prado por el envío de este
material.
Otras obras consultadas:
Barrera, Florentino. Resumen Analítico de las obras de Allan Kardec. Madras,
2003, página 175.
Publicado por: Historia del
Espiritismo.

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