domingo, 6 de octubre de 2013

El Pase Espírita


El pase espírita es simplemente la imposición de manos, usada y enseñada por Jesús, tal como se aparece en los Evangelios. Se origina en las prácticas de cura del Cristianismo Primitivo. Su fuente humana y divina son las manos de Jesús.

El pase espírita no comporta las teatralidades y gesticulaciones en que hoy lo han envuelto algunos teóricos improvisados, por lo regular vinculados a ciertas corrientes espiritualistas de origen mágico o fetichista.

Todo el poder y la eficacia del pase espírita dependen del espíritu y no de la materia, de la asistencia espiritual del médium pasista y no de él mismo.
CONSIDERACIONES SOBRE EL PASE ESPÍRITA

El Pase Espírita es la acción de un donador encarnado que se asocia a otro donador espiritual para transferir bioenergías (magnetismo) por la fuerza de voluntad activa a través del sentimiento, con el fin de equilibrar el movimiento y la actividad de las fuerzas vitales de quien la recibe.

Allan Kardec no habló del pase propiamente dicho, sin embargo en el libro La Génesis, cap. XIV, ítem 33, hace una clasificación de la acción magnética de la siguiente forma:

Magnetismo Humano: Es la energía que brinda el propio médium.

Magnetismo Espiritual: Es la que es proyectada directamente por el Espíritu desencarnado.

Magnetismo Mixto, Semiespiritual o Humano-Espiritual: Cuando hay una interacción encarnado-desencarnado conjugando sus energías para proyectarlas al paciente, aumentando el potencial vibratorio para que la ayuda sea más eficaz.

Teniendo en cuenta el origen del magnetismo, ¿qué pase se aplicará dentro de la Institución?

La respuesta acertada es: el Mixto, pues recordemos que el pasista siempre se pone en contacto mental con los guías espirituales para la aplicación del pase, conjugando los magnetismos para tal finalidad. Del Pase Espiritual, podemos beneficiarnos o no, dependiendo de la asistencia de los trabajadores desencarnados y de las necesidades de los asistentes.
ETAPAS DEL PASE ESPÍRITA
Los dirigentes de la Institución deben preferir siempre la técnica que se ajuste más a la sencillez y a los principios doctrinarios puros de la Doctrina que profesan.

1a. Fase: Dispersión o asepsia: A través de pases rotativos sobre el centro coronario, seguido de movimientos hacia abajo, de dos a tres veces, a semejanza de pases longitudinales. Se repite la operación de acuerdo a la necesidad del paciente, por un tiempo aproximado de 1.5 a 2 minutos”.

Esa secuencia de operaciones dispersivas da una idea de estar limpiando algo con las manos y envolviendo en ellas ese material recogido, para enseguida tirarlo al suelo hacia adelante del paciente”.


El pase espírita es plegaria, concentración y donación. Quien reconoce que no puede dar de sí mismo, suplica la donación de los Espíritus. Ellos son quienes socorren a aquellos por quienes pedimos, no nosotros, que en todo dependemos de la asistencia espiritual.

Fase 2: Reposo. “Se trata de una simple pausa para cambiar de movimiento”.

Fase 3: Donación. “Se hace una imposición con ambas manos sobre el centro neurofluídico coronario, a una distancia controlada, y que no debe ser muy demorada para no provocar una irritación fluídica en quien recibe el pase”.
Recomendaciones:
  • No tocar por ningún motivo al atendido.
  • Las manos deben estar aproximadamente a 10 centímetros de distancia del atendido.
  • No hablar con el atendido.
  • No utilizar ningún tipo de sustancias, ungüentos, perfumes, objetos sonoros, y demás observaciones disciplinarias que se impartan en el respectivo curso del Pase Espírita.
  • Este curso debe propender por la concientización para la realización de esta tarea.

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